proyectos temáticos
RSU Orihuela

El director de la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunitat Valenciana, Antonio Rodes, ha denunciado que el expediente de compraventa de Terra Mítica gestionado por el anterior Consell fue irregular desde el punto de vista legal y de procedimiento. Esta venta se llevó a cabo en 2012 por los anteriores gestores, que enterraron en el parque temático más de 200 millones de euros.

Antonio Rodes ha explicado que, “según determina el decreto 83 de 1 de junio de 2012, la venta se tenía que haber tramitado a través de un Contrato de Especial Relevancia, una modalidad que exige mayores controles, entre otros, la autorización previa del Consell.

En concreto, debió realizarse un Memoria que tendría que haberse remitido a la Comisión Delegada del Consell, acompañada del correspondiente informe de la Abogacía. Por el contrario, ni se elaboró la Memoria, ni se envió a la Comisión Delegada, ni se solicitó informe a la Abogacía de la Generalitat”.

El director de la SPTCV ha detallado que “los Contratos de Especial Relevancia se aplican, entre otros, a aquellos casos que supongan la compraventa de activos con especial incidencia en el balance de la entidad”. “¿Alguien tiene alguna duda de que, en el caso de Terra Mítica, cambiar 81 millones por el 22,3% de un euro no tenía una especial incidencia en el balance de la compañía?”, ha enfatizado Rodes.

El director de la SPTCV ha realizado estas manifestaciones durante su comparecencia en la Comisión de Economía, Presupuestos y Hacienda de las Corts en la que ha expuesto cómo ha llegado la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunitat Valenciana (SPTCV) a la actual situación y cuáles han sido las medidas que está desarrollando el Consell para rescatarla y volver a convertirla en una entidad útil para la sociedad valenciana.

La tramitación de un “Contrato de Especial Relevancia” exige, entre otros, la remisión de una Memoria a la conselleria competente en la que se justifique con precisión la naturaleza y extensión de las necesidades que pretenden cubrirse con el contrato, la idoneidad de éste para satisfacerlas, la correcta estimación y adecuación del precio para la ejecución de la prestación y el procedimiento elegido para la adjudicación del contrato, tal y como se establece en el Decreto Ley 1/2011 de Medidas Urgentes de Régimen Económico-financiero del Sector Público Empresarial y Fundacional. En contratos superiores a 12 millones dicha Memoria, además, se remitirá con carácter previo a la Comisión Delegada del Consell.

“Trámites todos ellos que no se realizaron por el anterior Ejecutivo con carácter previo a la firma de un contrato tan importante para la Sociedad. Además, Rodes ha revelado que en 2007, 2009, 2010 y 2011 se concedieron préstamos a la sociedad sin el correspondiente informe de Abogacía”.

200 millones enterrados en Terra Mítica

La pérdida total de la Generalitat, a través de SPTCV en Terra Mítica, fue de 81 millones (69,4 de aportaciones al capital más 11,4 de quita). Todo ello, sin contar los 140 millones que costó la expropiación y urbanización de los terrenos colindantes. De éstos, se han recuperado 24,5 millones por la venta de terrenos en el Pedui Benidorm-Finestrat, con lo que la pérdida en Terra Mítica a través de la SPTCV asciende a los 200 millones.

Según ha informado Rodes, la Generalitat ha puesto recursos financieros en la SPTCV desde su creación por valor de 1.201 millones de euros hasta el 31 de diciembre de 2015. En el último balance realizado por el actual Consell, la Sociedad contaba con un valor de 214 millones, lo que supone que ha perdido 987 millones de euros desde su creación.

“El desarrollo de la SPTCV se caracterizó por lo errático de su trayectoria y por la desmesura y descontrol de los recursos financieros que empleó. No existió un hilo conductor en su actividad. No hay un relato posible que resuma sus objetivos. No hay un sector de la producción, por amplio que éste sea, capaz de integrar su currículum”.

“Tampoco hubo coherencia en su propósito ni en su finalidad. Es más que dudoso que alguien pueda encontrar, una vez asumida la ruina financiera, rentabilidad social en los escombros de un balance histórico tan calamitoso”.

Antonio Rodes ha realizado, según sus propias palabras, una análisis “lo más riguroso posible” de la actividad de la sociedad y de sus empresas filiales y participadas desde su creación, desgranando las operaciones que la han llevado a estar prácticamente en quiebra técnica. Los datos son reveladores ya que reflejan que de esos 1.201 millones, se destinaron 576 millones a constituir inmovilizado material y 655 a sufragar costes de la matriz, filiales y participadas.

“El 52% del dinero fue a pérdidas”

“Ésto supone que el 52% del dinero de la SPTCV fue a pérdidas y el 48% a inversiones tangibles y materiales, las cuales en muchos casos tenían un dudoso beneficio social”. El desglose del dinero gastado por los anteriores gestores a través de la SPTCV es el siguiente:

DESEMBOLSOS DE LA SPTCV

Inversiones asociadas a Terra Mítica 255 M

Ciudad de la Luz y ámbito 398

Aeropuerto de Castellón 77

Auditorio de Torrevieja (6 años cerrados) 54

Mundo Ilusión 1,5

Esfera Armilar (34.000 )

Museo de la FIFA 0,840

C. Cultural de Benidorm (6 años parado) 19 M

Centro de Congresos de Alicante 2,8 M

Pq Cultural S. Vicent del Raspeig 0,232

Centro de Convenciones de Castellón 3,1 M

Ciudad de la Música 0,650

Fórmula 1 (2009/2011) 72 M

Ciudad de las Lenguas 0,190

Volvo Ocean Race 50 M

Global Champions Tour (Hípica) 0,204

European Nations Golf 0,656

Castelló Masters Golf 6,7 M

Open Valencia 500 (Tenis) 6,7 M

Además de estas inversiones, en los ejercicios que van desde 1996 a 2004 no existe contabilidad que pueda imputarse a proyectos en Pérdidas y Ganancias, yendo todo a Gastos Generales. En esta circunstancia parecen 249 millones más imputables en su mayoría a Terra Mítica y Pedui de Benidorm y a Ciudad de la Luz y Pedui correspondiente.

“La alegría inversora desplegada por la sociedad en los momentos de bonanza siguió un repentino parón en los momentos duros de la crisis lo que se tradujo en la paralización o empantanamiento de varios proyectos, lo que supuso un grave perjuicio para los ciudadanos”

De esta forma el Centro Cultural de Benidorm, con una inversión prevista de 40 millones se paralizó cuando se llevaban invertidos 19, creando uno de los mayores núcleos de deterioro urbano de la ciudad. Por su parte, el Auditorio de Torrevieja, que costó 54 millones, se dejó sin actividad una vez acabado, y los propietarios del Pedui de Ciudad de la Luz vieron cómo los terrenos objeto de su expropiación se les devolvían por indicación del tribunal.

“Finalmente, el anterior Ejecutivo, alertado por la trayectoria, decidió proceder a la liquidación de la SPTCV, produciendo una serie encadenada de conflictos entre las distintas administraciones de la Generalitat por causa de los derechos, obligaciones, proyectos y pleitos. Sin duda, un coherente colofón a una trayectoria tan singular”.

Nueva etapa: saneamiento y cobro de deudas

La llegada del nuevo Consell significó un cambio de rumbo para la sociedad. La primera decisión “fue rescatar a la SPTCV del corredor de la muerte. Para ello era necesario limpiar los problemas de la compañía dentro ella sin trasladarlos a otras administraciones. De esta forma, se llevó a cabo el saneamiento de los estados financieros de la sociedad”.

“La SPTV llevaba 8 años sin que ninguna empresa auditora hubiese podido emitir opinión sobre sus cuentas, y eso que habían pasado por ella 3 empresas. Este hecho, que hubiera comportado el sonrojo de cualquier gestor que se precie mínimamente y que hubiera sido inadmisible en una compañía privada, resulta mucho más grave en una sociedad pública que tiene unas cuentas transparentes”, ha señalado Rodes.

“Esta tarea la hemos hecho con las cuentas del año 2016 que, por primera vez desde 2010, han sido objeto de opinión por parte de la empresa auditora, tras haber adecuado al valor real el activo de la sociedad que estaba sobrevalorado por el anterior Consell en 186,5 millones.

“A partir de ahí, la tarea consistió en ir cobrando las deudas que tenía la sociedad, principalmente en Terra Mítica y su entorno, y que no se estaban cobrando. “La gestión que llevó a cabo el anterior Consell conllevó que esta deuda tuviera un carácter muy desigual, además, era tanto monetaria como en especie (tarjetas para partidos de golf, habitaciones en hoteles, entradas a parques, etc)”, ha apuntado Rodes.

“A continuación, -ha añadido- “se diseñó un programa de desinversión de activos que no se consideraban productivos o estratégicos para la Generalitat. En este punto, se produjo la subasta de parcelas del entorno de Terra Mítica con nuevos lotes, de los que resultaron adjudicados ocho por un importe de 24,5 millones”.

Inversión racional

Desde la SPTCV, una vez estabilizada financieramente la sociedad, se retomó la construcción de algunos proyectos, como por ejemplo, el Centro Cultural de Benidorm, ampliamente reclamado por los vecinos, pero con un proyecto mucho más moderado.

También se ha puesto en marcha el Auditorio de Torrevieja para evitar sumar el agravio de la inactividad al derroche innecesario en su construcción. En estos momentos, ya dispone de una programación continuada para toda la comarca.

Asimismo, se ha abordado la expropiación de los terrenos del Pedui de Ciudad de la Luz hablando con los propietarios y presentándose al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana una solución orientada a redistribuir cargas.

En la misma línea, se ha recuperado el diálogo con la Unión Europea, a través de la Comisión de la Competencia, en relación con el expediente de devolución de la ayuda de estado por parte de la Ciudad de la Luz.

Además, la Sociedad realizó en 2017 la cuarta edición de la Volvo Ocean Race que culminó con récord de asistencia de público, a pesar de ser la de menos duración, y que ha sido reconocida públicamente como la mejor edición de la historia, habiéndose además introducido la promoción de valores como la sostenibilidad, la solidaridad y la promoción económica.

Proyectos de futuro: Distrito Digital

“Una vez enfocado el trabajo de zanjar la etapa anterior, desde el Consell estamos trabajando en reorientar la acción de la compañía a la gestión de proyectos que puedan ser considerados de valor estratégico, o bien mantener aquellos en los que debemos permanecer por obligaciones contractuales”, ha explicado Rodes.

“Los nuevos proyectos de la SPTCV tienen como objetivo contribuir al cambio del modelo económico que ha definido l’Acord del Botánic. Para ello, se centran en estrategias de promoción de la Nueva Economía y en el impulso de la Economía Digital”, ha proseguido Antonio Rodes.

“Así -ha concluido- nace el Distrito Digital, programa que tiene como objetivo la creación de un ecosistema digital que sea capaz de atraer empresas nacionales y extranjeras. Un programa de atracción de talento con el fin de formar a profesionales altamente cualificados en las nuevas tecnologías y de crear en la Comunidad un hub potente de empresas y eventos relacionados con la Economía Digital en el sur de Europa aprovechando nuestras palancas de valor: el medio universitario, las comunicaciones, el clima, la calidad de vida”.

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