19 de julio de 2026. Esa es la fecha. 16 años y ocho días después, la Selección Española Masculina de Fútbol volverá a disputar una final de la Copa del Mundo, con el objetivo de bordar la segunda estrella en su camiseta. España, así pues, se medirá a las 21:00 horas (hora peninsular) a Argentina en el último duelo del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.
El camino hasta aquí de la Roja no ha sido fácil. El pinchazo de la primera jornada ante Cabo Verde abrió la carpeta de las dudas en una selección que pintaba a favorita (una de varias, no la única ni la principal), tras imponerse con una autoridad inaudita en la última Eurocopa. El grupo, sin embargo, se mantuvo alejado de ese pesimismo y dio la vuelta a la situación con la tranquilidad esperable en un equipo que no ha perdido un partido oficial desde hace ya más de dos años.
Así las cosas, y desde ese mencionado 0-0 frente al combinado africano, España sólo sabe lo que es ganar. Primero, fue la balsámica goleada ante Arabia Saudí (4-0). Después, el 1-0 en la guerra civil que planteó Uruguay en un cierre de primera fase que, con todo, dejaba a la Selección líder de su grupo y la metía en los cruces.
Las eliminatorias y la «Zona Merino»
Austria fue el primer rival de los nuestros, toda vez que el torneo entraba en ese terreno en el que un despiste te manda a casa. Tres goles (que deberían haber sido cuatro, de no ser porque el árbitro anuló inexplicablemente un tanto a Cucurella) a cero fue la carta de presentación de España en los cruces.
Octavos y Cuartos, de igual manera, fueron los siguientes pasos de un camino en el que el jugador del Arsenal Mikel Merino se convirtió en el protagonista de nuestros gritos menos controlables y más eufóricos. Miguel Ángel Román, narrador de la Selección Española esta Copa del Mundo en DAZN, habló de la «Zona Merino» para referirse a esos minutos finales en los que el navarro decidió sendas eliminatorias frente a Portugal y Bélgica, respectivamente.
La histórica semifinal ante Francia
La Francia de Mbappé, Olise, Dembélé y compañía se presentaba ya como el único escollo de los nuestros en la búsqueda de la segunda final de Mundial -masculino- de toda su historia. Muchos colgaron el cartel de favoritos a los galos, si bien De la Fuente y los suyos respondieron con la mayor exhibición futbolística de una selección en todo el torneo. Con balón, no habíamos visto una España así en esta Copa del Mundo. Y sin balón, probablemente nunca. ¿El resultado? La total y completa anulación del mejor ataque del planeta y un 2-0 que representaba un más que merecido pase a la final de esta noche en Nueva Jersey.
El camino, además, ha recordado mucho al de Sudáfrica y la primera estrella. De entrada, la fase de grupos fue casi calcada: pinchazo en la primera jornada (Suiza / Cabo Verde), victoria plácida en la segunda (Honduras / Arabia Saudí) y triunfo ante una selección sudamericana entrenada por Marcelo Bielsa (Chile / Uruguay). Los paralelismos continuaron en la ronda de eliminatorias: 1-0 ante Portugal en Octavos, victoria con sufrimiento en los últimos minutos en Cuartos y exhibición futbolística frente a una de las grandes favoritas en semifinales.
La Argentina de Leo Messi
Si se siguiera reponiendo la serie de 2010, el episodio previsto para esta noche sería, sin duda, el más difícil de tragar, tanto para aficionados como para jugadores. Y no sólo por el nerviosismo que implica estar a escasas horas de una final o ante la oportunidad de lograr el trofeo futbolístico más importante del mundo, sino por la dureza y la dificultad de la empresa.
La Holanda de 2010 se presentó en Johannesburgo como un equipo correoso y, por qué no decirlo, tremendamente agresivo. Y aunque Argentina, sobre el papel, «rascará» un poquito menos, su nivel de competitividad es igual o mayor. Que se lo digan, si no, a Cabo Verde, a Egipto, a Suiza y, especialmente a Inglaterra. En ese cuarteto, no en vano, hay dos prórrogas y dos remontadas antes del 90′ en partidos que se sentían perdidos más allá del 80′.
Argentina, en definitiva, es un equipo incómodo, aguerrido, incansable, profundamente convencido de lo que hace y capacitado para, si la situación lo requiere, jugar muy bien al fútbol. La de Scaloni es la Argentina de la rabia y la fe, pero, por encima de todo, es la Argentina del mejor jugador de todos los tiempos: un Leo Messi que si -como dicen- hoy se despide para siempre de la Copa del Mundo, lo hará tras firmar un torneo verdaderamente inolvidable y jugar su tercera final en doce años. Ojalá que sea, eso sí, con un único título, el de 2022.
Esto último significaría que habremos ganado y llorado de felicidad. Que la noche será larga en nuestro país. Que la Selección Española se convertirá, por títulos, en el mejor combinado nacional de este siglo. Que mañana habrá overbooking en las sastrerías y tiendas de costura, buscando un hilo dorado con el que bordar la segunda estrella. Que Luis de la Fuente y sus 26 jugadores lo habrán conseguido. Que el fútbol contará con una nueva página en el libro de su historia. Que España, por segunda vez, será campeona del mundo del fútbol.
Posibles alineaciones
España: Unai Simón; Pedro Porro, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Fabián, Dani Olmo; Lamine Yamal, Baena y Oyarzábal.
Argentina: ‘Dibu’ Martínez; Nahuel Molina, ‘Cuti’ Romero, Lisandro Martínez, Tagliafico; Paredes, De Paul, Enzo Fernández, Mac Allister: Messi y Julián Álvarez.
Datos sobre el partido
Árbitro: Slavko Vinčić (Eslovenia)
Escenario: MetLife Stadium de Nueva Jersey, con capacidad para 82.566 espectadores.
Horario: 21:00 horas (hora peninsular española)
Televisión: La 1 y DAZN
Último enfrentamiento: España 6 – 1 Argentina, en 2018 (partido amistoso)





