Las fiestas de Moros y Cristianos de Mutxamel afrontan este viernes una de sus jornadas más ligadas a la pólvora. La Comisión de Fiestas ha distribuido 310 kilos entre alrededor de 170 tiradores para los actos de arcabucería, después de mantener el primer reparto pese a la lluvia.
La cantidad forma parte de un despliegue mucho mayor. Entre los disparos de arcabucería y los espectáculos pirotécnicos, las fiestas consumirán más de 700 kilos de pólvora. De ellos, más de 400 kilos corresponden a la mascletà y al castillo de fuegos artificiales previsto para la noche del 12 de septiembre.
La jornada llega después de que la Entrada de Moros y Cristianos llenara este jueves por la tarde las calles de Mutxamel. Al acto asistió la consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, que destaca que esta celebración, con más de 150 años de historia, constituye «una de las principales señas de identidad de Mutxamel y un importante atractivo para quienes visitan la localidad».
Cano también pone en valor «la implicación de las comparsas, las bandas de música, los vecinos y todas las personas que trabajan para mantener viva esta tradición». Las fiestas cuentan desde 2020 con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Autonómico de la Comunitat Valenciana.
Además, Mutxamel está reconocido desde el pasado marzo como Municipio Turístico de ‘Singularidad’ de la Comunitat Valenciana, una distinción que reconoce el peso de sus recursos y de la actividad turística en la economía local.
Las fiestas están documentadas desde 1843 en honor a la Mare de Déu de Loreto y han ido creciendo en participación, actos y proyección hasta consolidarse como una de las principales manifestaciones festivas del municipio.

El reparto prepara los actos de arcabucería
El primer reparto se ha realizado entre la ofrenda de flores a la Virgen de Loreto y la procesión. Aunque no figura como uno de los actos festivos abiertos al público, constituye uno de los preparativos esenciales para los tiroteos. La Comisión destaca además la incorporación de 20 nuevos tiradores este año.
LLa Comisión destaca además la incorporación de 20 nuevos tiradores este año. La organización realiza habitualmente dos entregas: la primera corresponde a los actos del día 11 y la segunda tendrá lugar el 12 de septiembre para abastecer el tiroteo programado esa misma jornada.
Los participantes pueden disponer así de hasta cuatro kilos durante el conjunto de las fiestas. La preparación administrativa comienza, sin embargo, varios meses antes. La Comisión inicia las reuniones en febrero y en abril organiza el curso de formación obligatorio.
Después arranca la tramitación de la documentación necesaria ante la Subdelegación del Gobierno. Desde la entidad festera consideran que este procedimiento se ha vuelto cada vez más complejo y reclaman facilidades para reducir la carga burocrática.
El presidente de la Comisión de Fiestas, Francisco Poveda, señala además que celebrar uno de los repartos en plenas fiestas puede reducir la participación en los actos de arcabucería.
«Los propios festeros nos comentan que, si se pudiera recoger toda la pólvora en un solo reparto, los actos superarían en número de kilos los 350kg, pero nosotros no podemos hacer más, y son las autoridades superiores las que tienen que luchar por este acto, nosotros, apoyaremos todo lo que hagan», afirma Poveda.
Mutxamel fue en 2017 la primera población y su Comisión de Fiestas la primera asociación festera en aplicar por completo la normativa ITC 26 vinculada a este tipo de actos.
Más de 700 kilos durante las fiestas
A los 310 kilos destinados a la arcabucería se suman más de 400 kilos para pirotecnia. Esta cantidad incluye la pólvora utilizada en la mascletà y la prevista para el castillo de fuegos artificiales del 12 de septiembre.
La Comisión también agradece la colaboración de la Guardia Civil de San Vicente del Raspeig en la organización y control de los repartos, así como el trabajo de las personas que participan durante meses en los preparativos.
Poveda resume el objetivo de todo ese trabajo en que el acto mantenga cada año su espectacularidad, «como tiene que ser un tiroteo en Mutxamel».





