El Ayuntamiento de Alicante ha aprobado el cambio de denominación del polideportivo municipal de Colonia Requena, que pasará a llamarse Polideportivo Municipal Colonia Requena Manuel Antonio Colomina Heredia, en recuerdo del histórico dirigente vecinal Antonio Colomina, fallecido el 12 de febrero de 2025. La decisión se ha adoptado este martes en la Junta de Gobierno Local y supone, según ha defendido el ejecutivo municipal, un reconocimiento público a una figura especialmente vinculada a la Zona Norte y a la vida comunitaria del barrio.
La portavoz municipal, Cristina Cutanda, ha explicado en rueda de prensa que el punto aprobado formaliza la dedicatoria del espacio deportivo a Colomina y que la ciudad reconoce así “una persona que ha contribuido con su esfuerzo, dedicación y trayectoria al bienestar colectivo y a la mejora de los barrios de Alicante”, con especial atención a Colonia Requena.
Un anuncio que el alcalde ya avanzó tras su fallecimiento
La denominación del polideportivo da continuidad al anuncio que ya realizó el alcalde, Luis Barcala, tras la muerte de Colomina, cuando trasladó que Alicante dedicaría un espacio público a la memoria del presidente de la asociación de vecinos y referente del movimiento vecinal en la ciudad. La aprobación en Junta de Gobierno culmina ahora ese compromiso con una fórmula concreta: vincular el nombre de Colomina a un equipamiento que, además, está estrechamente unido a una de las apuestas que él impulsó en el barrio: el deporte como herramienta de cohesión.
Según ha detallado el concejal de Deportes, Manuel Villar, “en estos momentos el polideportivo se encuentra en fase de adecuación y se cederá al proyecto ‘Lucentum Zona Norte’ de baloncesto del que Colomina fue impulsor y firme defensor”. El expediente municipal incide en esa idea y recuerda su apuesta por el deporte como “herramienta para construir identidad comunitaria y ofrecer oportunidades a la infancia y juventud del barrio”, incluida “la ayuda en la tramitación de documentación para el acceso a actividades y recursos”.
Manuel Antonio Colomina Heredia, el vecino que ‘se desvivió por ayudar’
Manuel Antonio Colomina Heredia nació en Alicante el 12 de julio de 1962 y, tal y como ha destacado el Ayuntamiento, fue “una figura vertebradora del movimiento vecinal en la zona norte de Alicante”, especialmente por su papel como presidente de la Asociación de Vecinos de Colonia Requena “en el periodo inmediatamente anterior y posterior al inicio de la pandemia”.
La biografía sitúa parte de su infancia fuera de España. Por “necesidades de sus padres”, la familia emigró a Francia cuando él era pequeño y residió allí hasta su mayoría de edad. Aun así, el Ayuntamiento subraya que regresaba cada verano a Alicante y “en particular a Colonia Requena”, una circunstancia que, según ha señalado Villar, “consolidó un vínculo personal y afectivo con el barrio” y ayuda a explicar su posterior dedicación al trabajo comunitario en la zona.
Una figura “de barrio” con mirada a la Zona Norte
Colomina, señalan las mismas fuentes, era una persona con conocimiento directo de la evolución del barrio y del conjunto de la Zona Norte, con una implicación constante en el día a día vecinal. Según ha precisado Cutanda, Colomina “se desvivió por ayudar a los vecinos y vecinas”, prestando “especial atención a los colectivos vulnerables” y promoviendo la mejora de la calidad de vida, además de impulsar espacios donde “compartir actividades, socializar y fortalecer la convivencia”.
Ese papel se proyectó tanto desde la presidencia vecinal como desde un lugar muy reconocido en el barrio, su establecimiento ‘El Loro’, que el Ayuntamiento sitúa como parte de esa “red de cohesión comunitaria tejida durante décadas”. En la etapa más dura de la pandemia, Colomina transformó su propio negocio “en un punto logístico de apoyo y reparto de alimentos”, con el objetivo de que “ninguna familia se quedara atrás”, y actuó “en la práctica como apoyo fundamental y coordinado con la administración pública”.
Puente entre la burocracia y la vida cotidiana
Uno de los elementos que el Ayuntamiento ha destacado con más énfasis en su perfil es su capacidad para dialogar con interlocutores muy distintos y ejercer como figura de enlace en un entorno complejo. Cutanda ha subrayado que su “vocación de servicio público” y su “capacidad para dialogar con todos”, “siendo respetado tanto en la parroquia como en la mezquita”, le convirtieron en “un puente entre la burocracia y la realidad cotidiana de la calle”.
Esa descripción resume por qué su nombre se asocia ahora a un espacio público: no solo por la trayectoria formal al frente de la asociación, sino por una forma de estar en el barrio basada en la cercanía, la constancia y la capacidad de sumar.
El deporte como oportunidad y como identidad comunitaria
En ese mismo contexto, el Ayuntamiento ha conectado la denominación del polideportivo con un proyecto concreto que se desarrollará en el equipamiento. Según ha afirmado Villar, Colomina fue “pieza clave e impulsor necesario” del proyecto Lucentum Zona Norte, defendiendo que el deporte —y en particular el baloncesto— puede ser “también una herramienta para construir identidad comunitaria y ofrecer oportunidades a la infancia y a la juventud del barrio”.
El gobierno municipal ha recordado, además, que esa visión no se quedaba en el discurso: incluía, según el expediente, el acompañamiento práctico a familias y jóvenes, con apoyo en “la tramitación de documentación” necesaria para acceder a actividades y recursos. Un detalle que, en palabras del Ayuntamiento, explica el impacto que tuvo su figura en la vida cotidiana del barrio y el porqué del “calor humano” con el que se le recuerda.
Un reconocimiento con vocación de continuidad
La Junta de Gobierno ha aprobado el cambio de denominación del polideportivo como un gesto institucional, pero el expediente lo presenta también como una referencia de valores para el futuro. El Ayuntamiento ha remarcado que su “implicación continuada, cercanía y constancia en la defensa de los intereses generales del vecindario” constituyen “valores para seguir” por parte de la ciudadanía y, “en particular”, por las personas jóvenes que se incorporan a la participación comunitaria y al “uso responsable de los espacios públicos”.
Con esta decisión, el equipo de gobierno sostiene que Alicante fija un reconocimiento estable —en un lugar visible y ligado al día a día— a una figura vecinal que, según ha insistido el portavoz, contribuyó a mejorar el bienestar colectivo en una zona de la ciudad donde la red comunitaria ha sido, durante años, un elemento clave.


