Pablo Casado

La licenciatura de Pablo Casado ha dado mucho que hablar en los últimos días, tras el caso Cifuentes todo el mundo desconfía de los títulos del PP madrileño convirtiéndolo en una caza de brujas. El plan de licenciatura de Derecho de 1953, que es el que hizo Pablo Casado, contempla que se aprueben 25 asignaturas en cinco cursos. Aquí te desvelamos como se pueden aprobar 12 asignaturas en 4 meses sin ser un superhéroe.

1.- Es mentira, no aprobó 12 de una vez

Según las publicaciones a prensa Pablo Casado aprobó 12 asignaturas entre junio y septiembre, matemáticamente divididas en 6 asignaturas en cada convocatoria. Esto no fue casual, muchos alumnos se dividen las asignaturas para no amontonarse todas en una convocatoria y morir ante una avalancha de suspensos. Casado planificó sus estudios para aprobar las materias de forma organizada.

2.- Presentarse en segunda convocatoria es conocer a tu enemigo

Todos sabemos que un alumno que se presenta en segunda convocatoria tiene más facilidades de aprobar, la materia se estudió en la convocatoria pasada y ya se sabe como el profesor hace el examen (si lo hace tipo test, si es desarrollo, incluso preguntando a algunos compañeros se sabe hacia que temas tiene debilidad el profesor). Presentarse en segunda convocatoria es estudiar sobre estudiado, el tiempo de estudio es menor puesto que hay un fondo en la memoria a largo plazo.

3.- Aprender en una asignatura avanza tu conocimiento en otras

Al contrario de lo que piensan los que no han pisado una facultad de derecho, el reglamento jurídico no vive en departamentos estanco, se comprenderá mejor Constitucional si se conoce Historia del Derecho, esta vive muy relacionada con la Filosofía del Derecho, y esta última se comprende mejor si se ha estudiado Derecho Romano, fundamento de nuestro Derecho Civil.

4.- No todas las asignaturas son igual de fáciles

Desde la escuela primaria hasta la Universidad de Havard, todas las instituciones del sistema educativo tienen áreas que son más fáciles a unas personas que a otras, en las carreras hay asignaturas optativas en las que se aprueba con asistir y presentar un trabajo y otras que son las el alumno lleva desde primero hasta el final de la carrera. Todas las carreras tiene su “hueso duro” que hacen sudar a los que llevan en el último curso esa asignatura de primero.

5.- Estudiar en verano y la historia del “moreno flexo”.

Una de las ventajas que tenía para muchos estudiantes, en especial aquellos que combinaban el trabajo con el estudio era la posibilidad de presentarse en septiembre. Casi tres meses de vacaciones docentes que se hacen coincidir con las laborales permiten prepararse asignaturas al dedillo. De aquí salió la historia de los que se encerraban en las bibliotecas en verano a estudiar y demostraban que el flexo de la lámpara no broncea la piel. Estudiar en verano es una ventaja que el Plan Bolonia se ha perdido adelantando la convocatoria a junio.

6.- La carrera política, un mundo basado en el Derecho

La política y el derecho han sido dos mundos que han ido cogidos de la mano, la mayoría de los políticos de nuestro país han cursado esa carrera no por casualidad, la comprensión y el debate de las leyes no se entiende a la perfección si no se ha estudiado la carrera. Del mismo modo manejarse en el mundo legal de modo práctico como se hace en la política te avanza mucha materia cuando formalizas estudios en la carrra.

En caso de que se demuestre que Pablo Casado sacó seis asignaturas por convocatoria se demostraría que no era un superdotado ni que tuvo facilidades, sino que organizó su tiempo de estudio para compaginarlo con su carrera política.

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