El Ayuntamiento de Orihuela ha celebrado la jornada final de Refluye Mi Río para hacer balance de las actuaciones desarrolladas en el río Segura a su paso por el municipio y poner en valor el alcance ambiental, social y divulgativo del proyecto. El acto ha reunido a representantes políticos, personal técnico, asociaciones, colectivos sociales, empresas implicadas en las obras y ciudadanía.
Durante la jornada, el consistorio ha presentado un spot resumen con imágenes del antes, durante y después de las intervenciones ejecutadas en el entorno fluvial. El vídeo recoge la transformación de distintos enclaves del río y resume el sentido global de una actuación centrada en la restauración ecológica, la mejora del paisaje y la recuperación del vínculo entre la ciudad y el Segura.
En el encuentro han participado el alcalde, Pepe Vegara; la concejala de Medio Ambiente, Noelia Grao; la jefa de actuaciones de la Confederación Hidrográfica del Segura, Marta Ruiz de la Torre; y el representante técnico de la Fundación Biodiversidad, Fran Durán.
Refluye Mi Río recupera sotos y riberas del Segura en Orihuela
El proyecto ha permitido actuar en varios sotos y tramos de ribera mediante la eliminación de especies exóticas invasoras, la retirada de residuos y escombros, la revegetación con flora autóctona y la mejora del ecosistema fluvial. Según han explicado durante la jornada, el objetivo ha sido recuperar espacios degradados y reforzar su valor ambiental y social.
La concejala de Medio Ambiente, Noelia Grao, ha subrayado que Refluye Mi Río “ha sido mucho más que una obra”, al combinar restauración ambiental, participación ciudadana y sensibilización. En este sentido, ha señalado que “no se trataba solo de limpiar o adecuar determinados espacios, sino de recuperar el río como parte de nuestra identidad, de nuestro paisaje y de nuestro futuro”.
Grao también ha recordado que el proyecto ha actuado en enclaves como los sotos I1 y D1, el Molino de la Ciudad, los sotos Miguel Hernández y número 13, así como el soto del Reguerón, en Molíns. En estos puntos se han desarrollado trabajos orientados a reforzar la biodiversidad, mejorar la conectividad ecológica y compatibilizar la restauración del entorno con su uso social y recreativo.
Por su parte, el alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, ha defendido que el Segura “ha sido siempre un eje fundamental para la historia, el paisaje y la vida de nuestro municipio” y ha puesto en valor que esta iniciativa “ha permitido volver a mirar al río no como un espacio residual, sino como un lugar de oportunidad, convivencia y naturaleza”.
Participación ciudadana y educación ambiental en torno al río Segura
Más allá de las actuaciones materiales, el proyecto ha incorporado una dimensión de gobernanza, comunicación y educación ambiental. A lo largo de estos meses se han desarrollado talleres participativos con vecinos y asociaciones, jornadas de trabajo con técnicos municipales, mesas sectoriales y una encuesta abierta a la ciudadanía.
Además, el proceso ha incluido una Carta de Recomendaciones con propuestas para seguir trabajando en torno al Segura desde un enfoque compartido. Según han defendido los responsables del proyecto, esta línea de trabajo busca consolidar una visión a largo plazo sobre la conservación del entorno fluvial y su integración en la vida del municipio.
En paralelo, Refluye Mi Río ha impulsado diversos materiales de sensibilización y divulgación, entre ellos fichas educativas para escolares, paneles interpretativos sobre flora y fauna y contenidos específicos para reforzar entre la población el conocimiento y el respeto por los valores ambientales del río.
Durante la jornada final, el Ayuntamiento ha querido poner el foco precisamente en ese legado. Tanto el equipo de gobierno como los responsables técnicos han coincidido en que la iniciativa no debe entenderse como un punto final, sino como el inicio de una nueva etapa de compromiso colectivo con el río Segura y con el mantenimiento de los espacios ya recuperados.
La clausura pública del proyecto ha servido así para reivindicar la restauración de las riberas como una inversión en calidad de vida, sostenibilidad y cohesión social, además de como una oportunidad para reforzar la relación histórica de Orihuela con su río.


