9.2 C
Alicante
domingo, enero 18, 2026

La CNMC aprueba la opa del BBVA sobre el Sabadell y deja la decisión final en manos del Gobierno

La CNMC autoriza la opa hostil del BBVA sobre el Sabadell imponiendo compromisos, pero la última palabra la tendrá el Gobierno, que podría frenar o modificar la operación.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha dado su visto bueno a la oferta pública de adquisición (opa) del BBVA sobre Banco Sabadell, aunque con compromisos. Esta autorización, emitida sin votos particulares tras una extensa reunión del órgano, permite que la operación pase ahora a manos del Gobierno. Este tendrá capacidad de vetar o modificar las condiciones antes de su ejecución definitiva.

Una operación aún en el aire

El Ministerio de Economía dispone de 15 días hábiles para decidir si eleva el expediente al Consejo de Ministros, que a su vez tendrá un mes para pronunciarse. Dada la oposición inicial del Ejecutivo, es probable que el ministro Carlos Cuerpo remita el caso al Consejo. Esto podría alargar el proceso. Más aún si se solicita información adicional lo que pausaría los plazos.

BBVA lanzó la opa en mayo del año pasado pese al rechazo del consejo de administración del Sabadell, que considera que la propuesta infravalora su potencial. Esta operación fue enviada a la Fase II de análisis en noviembre. Se convirtió en la primera fusión bancaria que no se resuelve en la Fase I, debido a su carácter hostil y las implicaciones sobre la competencia.

Preocupación empresarial y condiciones impuestas

El intento de compra ha generado un notable rechazo entre patronales y sindicatos, como Foment del Treball, la Cámara de Barcelona o UGT. Temen que la fusión limite el crédito a pymes en más de 54.000 millones de euros. Esta cifra Foment la eleva a 75.000 millones. BBVA, sin embargo, argumenta que el nuevo grupo ofrecerá mayor capacidad de financiación, cifrada en 5.000 millones adicionales.

Para obtener la aprobación de la CNMC, BBVA ha presentado una serie de compromisos. Entre ellos, destaca la obligación de mantener durante tres años las líneas de crédito y productos financieros contratados por pymes con Sabadell. Además, se compromete a enviar un informe económico a Competencia antes de ese plazo. Esta podrá exigir una prórroga de hasta dos años más, llegando a cinco años de garantía en condiciones.

Protección al cliente y control territorial

Otra condición relevante es el mantenimiento de las condiciones de productos en más de 160 municipios donde la concentración bancaria sería alta. Esto incluye localidades donde solo operan BBVA y Sabadell, así como otras donde hay uno o dos competidores adicionales. Asimismo, BBVA se ha comprometido a no empeorar las condiciones de los servicios de adquirencia para pymes y autónomos, salvo que haya cambios normativos o de tarifas impuestas por Visa o Mastercard.

Desde Sabadell, su consejero delegado, César González-Bueno, había defendido la necesidad de medidas estructurales, como la venta de activos, para preservar la competencia. Aunque esa vía ha sido descartada por la CNMC, considera razonable que se mantenga estable la cuota de crédito de pymes que dependen en más de un 20% de ambos bancos durante al menos cinco años.