Hoy comienza el juicio contra 17 personas acusadas de integrar una banda organizada especializada en el envío de drogas, sobre todo marihuana y hachís, a distintos países de Europa en paquetes que simulaban ser envíos de calzado.
La Fiscalía mantiene que durante el año 2018 los procesados configuraron el entramado de la banda, en la que cada uno ocupaba una función determinada, desde el cultivo de la droga, que se realizaba en naves o fincas, hasta la preparación y el transporte de envíos o la gestión de la empresa desde la que se efectuaban.
La investigación policial determinó que en diciembre de 2018 la organización realizó dos envíos de dos palets de mercancía a Suecia y a Alemania en los que los agentes localizaron cerca de 34 kilos de marihuana en cada uno de los envíos.
En total, la droga incautada en los lugares de cultivo y de envío o en las viviendas de los procesados se hubiera vendido por más de 300.000 euros en el mercado ilícito. En el registro a una de las viviendas, los agentes encontraron una pistola, para la que los propietarios no disponían de licencia.
La Fiscalía solicita penas que oscilan entre los 10 y los 11 años de prisión para los encausados por los delitos contra la salud pública y tenencia ilícita de armas.






