La congelación de las tarifas del programa de Turismo Social del Imserso ha encendido las alarmas en el sector hotelero de la Comunitat Valenciana, que advierte de que los precios actuales ya no cubren los costes reales y ponen en riesgo plazas, empleo y actividad turística en temporada baja.
La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, ha acusado al Gobierno central de ‘condenar a muerte’ el Imserso al mantener sin cambios unas tarifas que los hoteles consideran desfasadas. La responsable autonómica ha remarcado que la Generalitat ha respaldado de forma explícita las reivindicaciones de Hosbec, la patronal hotelera valenciana.
Según ha trasladado Hosbec a la Generalitat, la prórroga del contrato del Imserso sin una revisión suficiente de los precios puede provocar que muchos establecimientos renuncien a participar en la temporada 2026-27. Otros podrían optar por reducir de forma significativa el número de plazas ofrecidas al programa, lo que impactaría en la oferta disponible para las personas mayores.
Reclamación reiterada al Gobierno
Cano ha recordado que la Generalitat ya ha advertido de esta situación al Ejecutivo. En mayo ha remitido una carta al ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, tras aprobarse la prórroga del programa para la temporada 2026-27. En ese escrito ha reclamado una revisión urgente del modelo.
En concreto, la consellera ha pedido precios ajustados a los costes reales, una mayor dotación presupuestaria y un diálogo estable con el sector y con las comunidades autónomas. Ha defendido que estas condiciones son necesarias para garantizar que el Imserso siga siendo sostenible para los hoteles y útil para los usuarios.
‘El sector hotelero valenciano ha demostrado durante años su compromiso con el Imserso, con las personas mayores y con la desestacionalización turística, pero para garantizar la continuidad del programa es imprescindible que sus condiciones económicas se ajusten a la realidad actual’, ha subrayado Cano.
La consellera ha puntualizado además que ‘cuando un establecimiento renuncia a participar, no lo hace por falta de compromiso social sino porque el modelo debe ser viable para todas las partes’. Ha insistido en que detrás de cada decisión empresarial hay una cuenta de resultados condicionada por unos costes al alza.
Incremento de costes y tarifas desfasadas
Cano ha detallado que, según los datos trasladados por los representantes del sector hotelero, los costes laborales, energéticos, alimentarios y de suministros se han incrementado más de un 30 por ciento en los últimos años. Pese a ello, la retribución que reciben los hoteles por cada plaza del Imserso se mantiene en niveles que consideran insuficientes.
Esta situación, ha añadido, es especialmente delicada en establecimientos de tres y cuatro estrellas que ofrecen régimen de pensión completa. Estos hoteles asumen unos estándares de calidad y servicios que exigen una financiación adecuada para evitar pérdidas.
Por este motivo, la consellera ha reclamado al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 una ‘corrección’ de las condiciones económicas del programa. También ha pedido un mecanismo estable de revisión de tarifas que impida que las sucesivas prórrogas del contrato congelen de nuevo la remuneración mientras los costes continúan en aumento.
Cano ha advertido de que la falta de actualización del Imserso pone en riesgo una herramienta que ha calificado como ‘fundamental’ para mantener actividad turística y empleo durante los meses de menor afluencia. Ha apuntado especialmente a destinos de la Comunitat Valenciana que han tenido un papel clave en el éxito histórico del turismo social en España.
La consellera ha insistido en que la Comunitat ‘quiere que el Imserso continúe, porque es una política útil para las personas mayores, para los destinos turísticos y para los trabajadores’. Sin embargo, ha remarcado que ‘para que tenga futuro debe basarse en la realidad actual del sector y no en precios que han quedado desfasados’.
Como conclusión, Cano ha reclamado al Gobierno central que abra de forma urgente una mesa de diálogo efectiva. A su juicio, en ella deben participar el sector hotelero, los operadores y las comunidades autónomas, con el objetivo de definir un modelo viable, con presupuesto suficiente y garantías para que los hoteles puedan seguir abiertos en invierno sin comprometer su viabilidad económica.




