Tras el convenio firmado hace dos semanas para trasvasar agua del Júcar al Vinalopó durante los próximos 10 años, la Generalitat da un paso adelante para proseguir con obras del postrasvase, que conducirán las aguas del trasvase a los puntos de distribución para el consumo. Son actuaciones demandadas por los regantes para optimizar el uso del agua y que según ha confirmado el president Carlos Mazón incluyen los presupuestos de 2024.
En la reunión que ha mantenido con la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana (FECOREVA), ha asegurado que se destinarán 16 millones de euros y las obras se pondrán en marcha «y no ocurrirá como hizo el gobierno del Botánico que en 2023 no ejecutó ni el 2% de los 9,9 millones de euros para conducciones en las zonas del del Alto Vinalopó-Monóvar-Pinoso».
Carlos Mazón ha reconocido el trabajo indispensable que entidades como FECOREVA realizan para el desarrollo del campo valenciano ha reiterado su compromiso de poner en marcha la Mesa del Agua de la Comunitat Valenciana para poder garantizar los recursos hídricos necesarios a los regantes de la Comunitat. Así mismo, se ha hablado de la necesidad de un Pacto Nacional del Agua para conseguir un reparto equitativo de los recursos en materia de agua entre las Comunidades Autónomas.
El president Mazón ha garantizado que la Generalitat desplegará todas las acciones legales posibles para asegurar que no se produzcan más recortes por parte del gobierno de Sánchez que maltrata continuamente a la Comunitat Valenciana negando un recurso tan necesario y básico como es el agua.
El convenio firmado con la Confederación Hidrográfica del Júcar el pasado 17 de octubre permitirá que 22.000 agricultores alicantinos puedan disponer de 278 hectómetros cúbicos con un precio base de 24 céntimos de euro el metro cúbico. La inversión necesaria para materializar este acuerdo suponen 335 millones de euros, de los que 120 proceden de fondos europeos.
El agua se distribuirá entre 16 comunidades desde el azud de la Marquesa, en Cullera, y en un recorrido de 95 kilómetros. Los usuarios pertenecen a los municipios de Aspe, Elche, Hondón de los Frailes, Hondón de las Nieves, La Romana, Monóvar, Salinas y Villena.
Colectivos agrarios se muestran optimistas ante los acuerdos verbales de las distintas administraciones para ejecutar las infraestructuras que optimicen la distribución y almacenamiento del agua en el Vinalopó y que han sido demandadas hace tiempo. «Imprescindibles», según señalan desde La Unió de Llauradors para gestionar con mayor eficiencia el trasvase, complementar a las aguas trasvasadas y dar un respiro a los acuíferos naturales. Entre ellas, las del postrasvase en el margen izquierdo de la conducción, licitadas el pasado febrero por la Generalitat Valenciana y retrasadas por la presentación de un recurso contra el pliego de condiciones.
También la reparación de las filtraciones del embalse de San Diego, en Villena, que permita almacenar el agua trasvasada ya que en sus condiciones no es viable; las mejoras y ampliaciones en depuradoras para reutilizar el agua de riego; o las inversiones también previstas en plantas fotovoltaicas son actuaciones indispensables para el futuro del riego en la provincia, señalaba recientemente Alberto Travé, delegado en Alicante de la Unió de Llauradors.


