Tres trabajadores han resultado heridos durante un altercado en la primera agresión a funcionarios de este 2026 en el Centro Penitenciario de Villena. El suceso se producía en la tarde de ayer miércoles, 7 de enero, protagonizado por un interno en el módulo de Aislamiento, uno de los considerados más conflictivos del recinto.
Según ha denunciado el sindicato Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM) el incidente iniciaba cuando el interno comenzó a llamar de forma insistente por el interfono, profiriendo insultos y amenazas contra los funcionarios, al tiempo que golpeaba con fuerza la puerta y la ventana de la celda y les arrojaba la comida correspondiente a la cena.
Durante la intervención para controlar la situación, uno de los trabajadores recibía el impacto de un bote de gel lanzado con fuerza, sufriendo una lesión en la zona abdominal. Otro funcionario resultaba herido con una contusión en un dedo y un tercero sufría una lesión en una mano. Según la información trasladada por el sindicato, las lesiones no revisten gravedad.
Si bien las consecuencias podrían haber sido peores ya que, según han detallado desde TAMPM, el interno “se había vendado previamente las manos y había mojado el suelo de la celda con agua y jabón”. El objetivo, explican, era “conseguir que alguno de los funcionarios resbalara y cayera al suelo para poder hacer el mayor daño posible”.
Los hechos se han producido después de que el recluso fuera notificado de una sanción disciplinaria por la comisión de varias infracciones, una circunstancia que, unida a la espera de un posible traslado a otro centro, habría desencadenado su comportamiento violento, señalan las fuentes sindicales.
Reivindicación de mayor protección y autoridad
Desde Tu Abandono Me Puede Matar han advertido de que este nuevo episodio vuelve a poner de manifiesto una situación que consideran “insostenible” dentro de los centros penitenciarios. El sindicato insiste en la necesidad de “el restablecimiento de la autoridad y de mayor disciplina en el interior de las prisiones”, así como en la consideración de los funcionarios como “agentes de la autoridad” y en que su labor sea reconocida como “profesión de riesgo”.
Como contrapunto a este suceso, el sindicato ha indicado que hace unos días aparecieron “unas flores y una nota” a la entrada de la prisión que “parecen suponer una nota de agradecimiento”, un gesto que interpretan como una muestra de apoyo a la labor de los trabajadores del centro.
Antecedentes recientes en el mismo centro
Este episodio se suma a otros incidentes graves registrados en la prisión de Villena en los últimos meses. A principios del pasado noviembre, un interno protagonizó dos altercados graves en apenas una semana en uno de los módulos más conflictivos del centro. En el primero de ellos, intentó apuñalar a otro recluso con un objeto punzante de fabricación casera, una agresión que pudo evitarse gracias a la rápida intervención de los funcionarios y de otros internos del módulo.
Pese a la gravedad de aquel intento de agresión, el interno continuó en el mismo módulo, según denunció entonces el sindicato. Una semana después, el mismo recluso volvió a protagonizar un nuevo incidente al exigir su medicación de forma altiva y agresiva, golpeando la cabina de los funcionarios mientras la auxiliar de enfermería realizaba el reparto correspondiente. La situación obligó finalmente a los trabajadores a intervenir y proceder a su aislamiento preventivo ante el riesgo de nuevos episodios violentos.


