El Centre Cultural La Nau de València ha inaugurado una exposición que revisa, en el 80 aniversario del bikini, cómo esta prenda ha impactado en la sociedad franquista y en la naciente industria turística de Benidorm. La muestra puede visitarse hasta el 6 de septiembre y se centra en las contradicciones entre la imagen aperturista que el régimen proyectaba al exterior y las fuertes restricciones morales internas.
Bajo el sol del régimen en La Nau
La exposición lleva por título ‘Bajo el sol del régimen. Benidorm, el bikini y la modernidad en la España franquista (1950-1970)’. Su objetivo es analizar la paradoja entre el llamado milagro del turismo, con Benidorm como destino emblemático, y las limitaciones propias de la dictadura.
Según la Universitat de València, el proyecto está comisariado por Lucía Sellés Calvillo. Sellés es graduada en Historia del Arte y estudiante del Máster de Historia del Arte y Cultura Visual y del Máster de Formación del Profesorado (MAES).
El recorrido reúne principalmente fotografías de archivo, prendas históricas de baño, carteles de cine, revistas y publicaciones de la época. Con este material documental se muestra cómo el turismo se ha convertido en una herramienta estratégica durante el desarrollismo franquista.
La UV destaca que la muestra examina ‘la construcción del imaginario turístico asociado a Benidorm, convertido en símbolo del turismo de masas y en escaparate internacional de una España que pretendía presentarse como moderna y abierta, en pleno régimen franquista’.
Además, la exposición incorpora obras cedidas por Equipo Límite, formado por Cari Roig y Cuki Guillén. Estas piezas artísticas dialogan con el archivo histórico y refuerzan el contraste entre propaganda oficial y realidad social.
Un icono del siglo XX y un caso ejemplar
El bikini, creado el 5 de julio de 1946 por el ingeniero francés Louis Réard, ha cumplido 80 años convertido en uno de los grandes iconos del siglo XX. La muestra utiliza esta efeméride para revisar su significado en la España de la dictadura.
Para Lucía Sellés, uno de los episodios más significativos que recoge el recorrido es el protagonizado por la joven británica Marjorie Roberts en 1959. Este suceso se ha convertido en la imagen central del cartel de la exposición.
Según explica la comisaria, Roberts fue multada en Benidorm por cruzar el paseo marítimo en bikini. El caso tuvo una amplia difusión en la prensa internacional y terminó convirtiéndose en un incidente diplomático entre autoridades españolas y británicas.
Sellés subraya que, al mismo tiempo que el régimen franquista utilizaba imágenes de mujeres en bikini para promocionar una España moderna y abierta, seguía imponiendo una estricta normativa sobre la moral y la ‘decencia femenina’. Esta doble vara de medir es uno de los ejes del discurso expositivo.
La investigadora añade que la respuesta de la turista al ser sancionada fue: ‘¿Entonces cuál me quito?’. Para Sellés, esta contestación simboliza de forma directa el carácter paradójico de unas restricciones que chocaban con la imagen de apertura que el franquismo pretendía proyectar al exterior.





