El peor octubre para el empleo desde 2012 en Alicante con un aumento significativo del paro

Josep Manel Sánchez
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Con 2.732 personas más en paro, Alicante registra el peor octubre para el empleo desde el año 2012. Además, desde agosto, el paro en Alicante ha subido en 7.162 personas, la peor cifra en ese periodo también desde el año 2012. Como es habitual después del periodo alto de empleo ligado a la estacionalidad del sector servicios, el precario empleo de este periodo desaparece; este año, a más velocidad que los anteriores.

El discurso de la presunta “recuperación económica” hay que seguir cuestionándolo. Hay que señalar, además, que Alicante es la única provincia del País Valencià que aumenta su registro del paro. Una situación que sigue señalando el diferente mercado productivo de Castellón y Valencia respecto a Alicante y la urgente necesidad de esta provincia de modificar su patrón productivo de forma que los vaivenes estacionales del sector servicios dejen de marcar la productividad. Es necesaria más actividad sostenible en sectores diferentes.

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Así, el aumento del paro en los diez años que llevamos de crisis, se sitúa en 69.056, una cifra superior a la que se registró en ese periodo el mes de septiembre.

Monocultivo del sector servicios, estacionalidad, precariedad,… nada nuevo, nada que celebrar. Una situación llamativa cuando recientemente se ha hecho público que España ha devuelto a la UE 1’3 millones de euros del Fondo de Ajuste a la Globalización, es decir, un programa europeo usado para facilitar a personas que quedaron en paro por la crisis su incorporación a sectores productivos diferentes o su actualización y modernización. Una vez más, los fracasos continuos de las políticas activas de empleo del gobierno los acaban pagando trabajadoras y trabajadores.

Por sectores, destaca la evolución de los Servicios con 2.900 personas más en paro. La volatilidad del empleo en este sector es consecuencia de su estacionalidad crónica y de la gigantesca precariedad que sufren quienes trabajan en él. Y, por supuesto, es consecuencia de las ineficaces políticas públicas para diversificar el modelo productivo, así como de unas condiciones de trabajo que rozan la explotación laboral. El desarrollo de las comarcas en las que el turismo es una importante fuente de riqueza necesita de un compromiso público y privado de mejorar el valor añadido del empleo y, para ello, el primer paso es mejorar las condiciones de trabajo.

En el sector industrial se recoge una pequeña reducción del paro, relacionada con la recuperación de empleo que este sector en esta provincia registra los meses siguientes al cierre de actividad y, “vacaciones en el paro” a la que somete a las plantillas en agosto.

Por sexos, una vez más, las mujeres se llevan la peor parte. En octubre, el 72’2% del aumento del paro lo han sufrido las mujeres. Al terminar este mes pasado, las mujeres suponían el 58’35% del total del paro registrado en Alicante. Esta situación sigue mostrando la injusta posición de la mujer en el mercado de trabajo alicantino, en línea con la discriminación general de la mujer en esta sociedad marcadamente patriarcal.

Frente a esta destrucción de empleo que supone el aumento del paro, se registra un aumento de la contratación, tanto indefinida como temporal y un aumento de la media de la afiliación a la Seguridad Social (que se recupera algo tras la caída del mes de septiembre). Es decir, aunque el saldo final del mes ha sido muy negativo por el aumento del paro, se ha registrado cierta actividad contractual, aunque, en resumen, el mercado expulsa o precariza a más velocidad de lo que es capaz de incorporar. Esta situación muestra que hay más contratos pero han sido de corta duración y precarios. En relación a la afiliación hay que señalar la pérdida en el sector del mar que en los dos últimos meses se ha situado en 529 personas afiliadas menos. El sector marino (deportes náuticos, ocio,…) podría ser una oportunidad para modificar el patrón productivo provincial e, incluso, para desestacionalizar el sector servicios, una vía que las políticas públicas siguen sin considerar en serio.

La protección social sigue siendo muy insuficiente para afrontar el gran número de personas en paro y, por supuesto, el empobrecimiento del mercado de trabajo en el que continúan abundando, a causa de la precariedad, las personas trabajadoras pobres. Con datos de septiembre (y respecto al paro registrado, no al verdadero número de personas sin empleo) quienes tienen alguna prestación son el 46’4% del total.

Insuficientes políticas de empleo, insuficiente inversión pública para transformar el modelo productivo provincial, aumento de la precariedad y la desprotección social, desmantelamiento del sector público,… problemas relacionados, entre otras causas, por la infrafinanciación y la infrainversión que sufre el País Valencià. Es necesario seguir reclamando una financiación justa para que repercuta directamente en una mejora de la actividad económica y en el bienestar de las familias. De ahí la convocatoria de manifestación para el día 18 de noviembre en Valencia que este sindicato, junto a otras entidades, promueve y para la que estamos consiguiendo adhesiones de buena parte del tejido social y económico provincial y autonómico.

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