El Hospital Universitario Sant Joan d’Alacant ha finalizado la reforma integral de su Unidad de Enfermedades Infecciosas, una actuación que ha supuesto una inversión de 596.090 euros. La renovación mejora las instalaciones y las adapta a las necesidades de los pacientes que requieren aislamiento durante su ingreso.
La unidad, ubicada en la tercera planta sur de hospitalización, retomó su actividad el pasado 1 de octubre. Con la remodelación, el hospital centraliza en este espacio los aislamientos de los pacientes ingresados y dispone ahora de nueve camas con presión negativa, tras incorporar este sistema a tres habitaciones que antes no contaban con él.
Nueve camas de presión negativa para mejorar el aislamiento
Las instalaciones de presión negativa están monitorizadas desde el control de Enfermería. Además, tres habitaciones disponen de sistemas independientes y están conectadas mediante un espacio que puede utilizarse como esclusa. Esta configuración permite adaptar su uso a las necesidades asistenciales de cada momento.
La reforma también ha mejorado la accesibilidad de la unidad. La planta cuenta ahora con tres habitaciones adaptadas para personas con movilidad reducida, frente a una anteriormente. Todas permiten acceder al baño y a la ducha sin barreras.
Asimismo, se han renovado los cuartos de baño, los almacenes, la sala de médicos, los cabezales de las camas, las luminarias y los armarios empotrados. También se han colocado protecciones en las paredes para evitar daños por el movimiento de las camas y timbres de llamada en los baños. Además, se han eliminado los platos de ducha para crear espacios a ras de suelo.
Instalaciones adaptadas a los nuevos protocolos asistenciales
La directora de Enfermería del hospital, Verónica Amat, ha explicado que la reforma “ha permitido adaptar la unidad a las necesidades específicas de los pacientes que requieren aislamiento y dotar a los profesionales de los recursos necesarios para trabajar de acuerdo con los nuevos protocolos”.
La planta funciona como una unidad cerrada, con control de accesos y horarios establecidos para las visitas. Los familiares pueden acompañar a los pacientes durante el ingreso, siempre que cumplan las medidas de protección correspondientes al tipo de aislamiento.
“Era una planta que mantenía buena parte de las instalaciones originales del hospital y que, además, tuvo un uso muy intenso durante la pandemia. La reforma permite disponer ahora de espacios renovados y mejor adaptados a las necesidades de estos pacientes”, ha señalado Verónica Amat.
Paralelamente a las obras, los profesionales han recibido formación sobre los nuevos protocolos, la organización y el funcionamiento de la unidad. Además, se ha trasladado a estas instalaciones el sistema automatizado de almacenamiento y dispensación de medicamentos que procedía de la planta de Neurología, con el objetivo de facilitar la gestión de la medicación.



