El Botànic II da el pistoletazo de salida y se “fortalece” en el Castillo Santa Bárbara de Alicante

El nuevo ejecutivo valenciano arranca en la capital alicantina y lo hace con la firma oficial de Ximo Puig (PSPV), Mónica Oltra (Compromís) y Rubén Martínez Dalmau (Unides Podem). Precisamente la principal novedad es la entrada al gobierno del partido de Pablo Iglesias. De esta forma, Puig liderará un segundo mandato en la Comunitat y será en un Consell que marca como prioridad "luchar contra la emergencia climática, el feminismo y la fiscalidad progresiva".

Dalmau, Puig y Oltra protagonizando el Botànic II en Alicante / Alex Ferrer
Dalmau, Puig y Oltra protagonizando el Botànic II en Alicante / Alex Ferrer
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Después de “sudar tinta china” y de ponerse en riesgo un tripartito de izquierdas valenciano, se recondujo la situación “in entremis” y “habemus Botànic II”. El nuevo gobierno valenciano ha comenzado a andar en el sitio por excelencia de la capital de Alicante, el Castillo de Santa Bárbara. El tiempo juzgará si esta segunda versión del Botànic sale más sólida tras su paso por la fortaleza alicantina o si la entrada al gobierno de Unides Podem (la principal novedad con respecto al 2015) aumenta la tensión entre los socios del ejecutivo y el asunto tiene el mismo final que el fallido tripartito de Alicante.

La sala Felipe II del Castillo de Santa Bárbara de Alicante fue el escenario elegido para inmortalizar el nacimiento del Botànic II. Ximo Puig (El president de la Generalitat en funciones y secretario general del PSPV), Mónica Oltra (líder de Compromís) y Rubén Martínez Dalmau (líder de Unides Podem) rubricaron la firma que certifica el pacto de gobierno entre estas tres fuerzas de izquierda.

Dalmau fue el dirigente más efusivo al afirmar que el Botànic II será “mejor que el de 2015” y que cualquier otro gobierno valenciano. Mónica Oltra desgranó las 23 páginas del documento y desveló los 6 ejes capitales en los que se centrará la acción política del Consell. La líder valencianista resaltó especialmente “la lucha contra la emergencia climática el feminismo y la creación de empleo vinculado a la innovación”. Además, apostó por la continuidad de “la seña de identidad” de Compromís, “el rescate de las personas”; y del “buen gobierno” y “la fiscalidad progresiva”.

Al ser preguntada por si el Botànic II acercaba a un gobierno de izquierdas a nivel nacional, la vicepresidenta de la Generalit en funciones lo tiene claro: “Es un modelo exportable y admirable para un futuro Gobierno central”. Siguiendo con la misma línea, Oltra consideró que “si los gobiernos de España hubieran tomado ejemplo de los gobiernos a la valenciana, a todos nos habría ido mejor”. Además, bendijo a “los gobiernos de coalición o  cooperación” y animó a que se llamen “como se quiera”: “Hemos demostrado en la legislatura pasada que los gobiernos de coalición son buenos porque hay diferentes miradas e inteligencias al servicio de un proyecto común, y eso siempre enriquece”. Por último, ha puesto de relieve que “los ciudadanos  han desechado desde hace tiempo las mayorías absolutas” y que esto debería fomentar “una cultura democrática del diálogo, de la palabra, de la coalición o cooperación o colaboración, como se quiera llamar”.

Puig ensalza su gobierno y su forma de hacer política a “fuego lento”

Por último y no menos importante, Ximo Puig salió a la palestra. Hay que destacar que fue el único dirigente que hizo su discurso en castellano y en valenciano (Oltra y Dalmau sólo en valenciano). El presidente de la Generalitat en funciones elogió su política a “fuego lento”: “A veces me gustaría que todo fuera más rápido pero es que la política, el buen producto político y la calidad va a su ritmo”. Sacó pecho de su proyecto “integrador e inclusivo” y los puso en sintonía con ese espíritu abierto que hay en nuestra Comunidad Valenciana. Además, manifestó su intención de “seguir logrando una sociedad más avanzada” en su segundo mandato.

Al ser preguntado por los medios, consideró que este Botànic nace “con más fuerza” y se mostró partidario de que aunque  estos acuerdos “cuesten materializarlos”, tengan “mejor cabeza”. Sobre si se puede extrapolar la fórmula del Botànic II al gobierno de España, Puig fue más cauto que Oltra: “Las circunstancias son diferentes porque la aritmética no es igual”. No obstante, sí manifestó su deseo de que el ejecutivo central sea “cómplice del Gobierno de la Comunitat para mejorar la situación de las  personas y superar las hipotecas que aún tiene” la región valenciana.

Finalmente, se mostró “respetuoso” con el futuro color político de la Diputación de Alicante: “A ver qué pasa. Las instituciones están para colaborar y respetaré lo que elijan los concejales porque yo ante todo soy demócrata”.