La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal de origen lituano asentada en varios puntos del país y dedicada al tráfico ilícito de vehículos, en una operación que se ha saldado con seis detenidos, uno de ellos en Orihuela. La investigación ha permitido recuperar por ahora 13 coches robados y ha llevado al ingreso en prisión provisional de cuatro de los arrestados.
La red actuaba principalmente en la comarca malagueña de la Axarquía, donde seleccionaba vehículos de una misma marca japonesa con poco kilometraje para sustraerlos y revenderlos posteriormente a un precio elevado. Según la investigación, el entramado estaba perfectamente organizado y repartía funciones entre sus integrantes para robar los coches, ocultarlos temporalmente, alterar sus elementos identificativos y devolverlos al mercado con apariencia legal.
Una red con líderes en Almería y arrestos en varias provincias
La investigación arrancó a principios de año tras detectarse un aumento de denuncias por sustracción de vehículos con características similares. Las primeras pesquisas apuntaron a la actividad de varios miembros de una organización lituana desplegados en la provincia de Málaga, mientras que los principales responsables se encontraban afincados en Almería.
Durante la operación policial fue detenido el líder del grupo en Almería. Además, se practicaron cuatro arrestos más en la provincia de Málaga, concretamente en Mijas y Vélez-Málaga, y un sexto en Orihuela, en la provincia de Alicante.
El grupo, según se ha podido reconstruir, contaba con una estructura jerarquizada y con personal especializado para cada fase del proceso delictivo. Unos se encargaban de sustraer los vehículos, otros de trasladarlos a lugares apartados para mantenerlos ocultos durante un tiempo y otros asumían la manipulación posterior para borrar su rastro.
Cómo alteraban los vehículos robados
Después de ese periodo de ocultación, los coches eran trasladados a Almería, donde se les practicaba un proceso de «maquillado». Esa manipulación consistía en cambiar la matrícula, modificar el número de bastidor y dotarlos de nueva documentación para reintroducirlos en el mercado legal, tanto en España como en otros países de la Unión Europea.
Para ello, la organización disponía presuntamente de personas con experiencia en la falsificación documental y en tareas técnicas vinculadas a la manipulación de vehículos. El objetivo era dar apariencia de legalidad a automóviles que habían sido robados previamente y que resultaban especialmente atractivos en el mercado por su escaso uso y su buen estado.
En los registros practicados durante la operación se ha intervenido material para la falsificación, elementos identificativos de vehículos, herramientas para cometer las sustracciones, programas informáticos para el clonado de centralitas y llaves, además de más de 2.000 euros en efectivo.
La investigación sigue abierta
La Policía mantiene abierta la investigación y analiza ahora toda la información recabada durante la operación. Por ello, no se descartan nuevas detenciones ni la recuperación de más vehículos vinculados a esta organización.
Hasta el momento, los agentes han logrado devolver 13 vehículos a sus legítimos propietarios, mientras continúan las gestiones para esclarecer el alcance total de la actividad delictiva atribuida al grupo.


