La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana y candidata socialista a la Alcaldía de València, Pilar Bernabé, ha expresado su condena total a las agresiones registradas en Tavernes de la Valldigna y ha confirmado que la Guardia Civil las está investigando como presuntos delitos de odio.
Bernabé ha respondido a los medios sobre este caso durante su participación en el Torrezno Fest, organizado por la Asociación de Vecinos de Patraix y la Casa de Soria en València. En ese contexto, ha vinculado las agresiones con el clima social generado por determinados mensajes políticos y ha advertido del impacto de los discursos de odio en la convivencia.
Investigación de la Guardia Civil
La delegada ha subrayado que las pesquisas siguen abiertas y que los agentes trabajan con distintos materiales gráficos. Según ha detallado, ‘la Guardia Civil está investigando este delito como delito de odio y en este momento, gracias a los vídeos que se están viendo, se trabaja en la identificación de todas las personas que participaron en ese delito’.
De este modo, la investigación se centra en aprovechar las imágenes difundidas para identificar a todos los implicados en las agresiones. El objetivo, ha señalado Bernabé, es determinar el grado de participación de cada persona y depurar las correspondientes responsabilidades penales si se confirman los indicios.
Crítica a los discursos políticos de odio
Más allá del caso concreto de Tavernes de la Valldigna, Bernabé ha enmarcado estos hechos en un contexto más amplio. Ha trasladado su ‘condena a una situación que vemos a diario y es esa normalización de los discursos de odio que estamos viendo especialmente en responsables políticos’.
En su opinión, esos mensajes no se quedan solo en el plano verbal. A juicio de la delegada, ‘esos discursos del odio, esa normalización del odio hacia el diferente genera también esa normalización de la violencia en la calle’. Ha insistido en que este tipo de declaraciones públicas alimentan un clima que facilita posteriores conductas violentas.
Bernabé ha advertido de la línea que une los insultos a representantes públicos con las agresiones físicas. ‘Cuando se insulta al presidente del Gobierno, a las personas que están en la vida pública, del insulto a la acción hay un paso, por lo tanto, mi condena absoluta no solo a las acciones sino también a los discursos que acaban siendo el germen de lo que después se convierte en violencia en la calles’, ha afirmado.
Referencia al Ayuntamiento de València
La dirigente socialista ha aprovechado para recordar un caso que, según ha indicado, ilustra esa normalización del odio en las instituciones. Ha señalado que en el Ayuntamiento de València ‘hay una concejala en el gobierno de María José Catalá que está en pleno procesamiento por delitos de odio, por atacar a las personas migrantes’.
Con esta referencia, Bernabé ha querido subrayar que los discursos señalando a colectivos vulnerables, como las personas migrantes, no son episodios aislados. A su juicio, forman parte de un patrón que termina repercutiendo en la calle y en la seguridad ciudadana.
La delegada ha reiterado así su mensaje de rechazo tanto a las agresiones físicas ocurridas en Tavernes de la Valldigna como a los discursos que, según sostiene, favorecen un clima de confrontación y de violencia. Ha insistido en la necesidad de que las instituciones mantengan un discurso responsable y respetuoso para evitar que se reproduzcan episodios similares.



