ASAJA Alicante ha constatado daños significativos en diversos cultivos de la provincia como consecuencia de los episodios de viento intenso registrados entre el 25 y el 31 de enero, un temporal que ha afectado tanto a la producción agrícola como a las infraestructuras agrarias. Durante esos días, las rachas han alcanzado hasta los 90 km/h, con especial incidencia en zonas del litoral y del interior.
Desde la organización agraria explican que, aunque el episodio no va a alterar de forma notable el aforo global de la campaña, sí ha tenido un impacto directo en la calidad del producto, con consecuencias económicas para los agricultores. Según señala el responsable del departamento de Seguros Agrarios de ASAJA Alicante, Antonio Gascón, “el viento no va a alterar de forma significativa el aforo de la campaña, pero sí ha provocado daños importantes en la calidad del producto, especialmente por rameado y caída de fruta”.

Daños en cítricos en plena fase sensible del cultivo
Los cultivos de cítricos han concentrado buena parte de las incidencias, especialmente en la Vega Baja y la Marina Alta, donde el viento persistente ha provocado roce de la fruta con las ramas, conocido como rameado, y caída de fruto al suelo. Estas afecciones han tenido lugar en una fase sensible del ciclo productivo, lo que reduce el valor comercial de parte de la cosecha de limón, naranja y mandarina.
En este sentido, Gascón advierte de que “el volumen total se mantendrá, pero parte de la producción irá a destrío y no podrá salir al mercado, lo que supone una pérdida directa para el agricultor”.
Rotura de ramas en níspero y daños estructurales
El temporal también ha dejado consecuencias en otros cultivos. En la Marina Baixa, los fuertes vientos han ocasionado roturas de ramas en árboles de níspero, comprometiendo su desarrollo y obligando a los productores a afrontar un periodo de recuperación de la estructura productiva de los árboles.
A estos daños se suman las afecciones en infraestructuras agrícolas. En el Vinalopó Mitjà, especialmente en el término municipal de Monforte del Cid, se han registrado desperfectos en estructuras de malla utilizadas en el cultivo de uva de mesa. Asimismo, en distintas zonas de la Vega Baja y la Marina Alta se han producido roturas de lonas y sistemas de sujeción en invernaderos, lo que implicará costes adicionales y una menor capacidad productiva en los próximos meses.

Reivindicación de mejoras en el Seguro Agrario
Ante este escenario, ASAJA Alicante insiste en la necesidad de adaptar las políticas agrarias y climáticas a la creciente frecuencia de episodios adversos como vientos intensos, sequías prolongadas o lluvias torrenciales. La organización reclama herramientas eficaces de gestión de riesgos y un Seguro Agrario ajustado a la realidad climática actual.
En este punto, Gascón subraya que “el problema es que el viento está muy mal cubierto por los seguros agrarios. En cultivos como el limón directamente no existe, y en el resto los daños asegurables son muy limitados”, una situación que deja a muchos agricultores con una protección insuficiente frente a fenómenos cada vez más recurrentes.


