La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha asegurado que la Policía Nacional va a garantizar la seguridad en València tanto de la acampada por el derecho a la vivienda en la plaza del Ayuntamiento como de los actos previstos por el 9 d’Octubre.
Bernabé ha recalcado que la Policía Nacional y la Delegación del Gobierno están para garantizar la seguridad, no para alterar protestas autorizadas. Según ha explicado, su función es actuar sobre la realidad existente en la vía pública y no decidir si una reivindicación debe mantenerse o retirarse.
Seguridad y derecho de protesta
La delegada ha respondido así a la polémica por la coincidencia de la acampada con la programación del 9 d’Octubre. En la plaza del Ayuntamiento están previstos la procesión cívica y una mascletà, mientras continúan las protestas por la crisis de la vivienda.
‘No cambiamos realidades’, ha subrayado Bernabé en declaraciones a los medios. Ha hecho estas afirmaciones durante la última jornada de la conferencia internacional ‘De la crisis a la recuperación: fortaleciendo la resiliencia regional’, organizada por el Gobierno y la OCDE.
Ha insistido en que la Delegación del Gobierno, a través de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, va a ‘garantizar la seguridad de todas las personas‘. Ha añadido que lo hará ‘en las circunstancias reales que estamos viviendo’ y en coordinación con el Ayuntamiento de València.
Bernabé ha defendido que esa colaboración con el consistorio se hará ‘con la realidad que tiene’ ahora mismo la plaza. Es decir, con la acampada instalada y las actividades ya programadas por las personas que protestan por la situación de la vivienda.
La delegada ha recalcado que la Policía Nacional trabajará ‘de una forma decidida con todo lo que haga falta’ para proteger a la ciudadanía. Ha precisado que esa protección incluye ‘también a las que ejercen legítimamente un derecho fundamental’ como es el derecho de reunión y protesta.
Diálogo frente a crispación
Para Bernabé, el criterio prioritario debe ser el diálogo. ‘En la seguridad, como en todo, lo importante es el diálogo, no es la crispación’, ha afirmado ante los periodistas.
En esta línea, ha pedido responsabilidad a los responsables públicos y a quienes realizan declaraciones sobre la situación en la plaza. ‘Todos tenemos que ser responsables cuando hacemos ciertas declaraciones para no generar situaciones de confrontación social’, ha advertido.
La delegada del Gobierno se ha puesto ‘a disposición de la alcaldesa‘, María José Catalá, para abordar cualquier cuestión relacionada con la seguridad. Ha ofrecido este apoyo con el objetivo de buscar un acuerdo ‘desde el diálogo’ que tenga en cuenta a todas las partes implicadas.
Bernabé ha descrito la acampada como una realidad consolidada mientras esté autorizada. ‘Hay personas en la plaza ejerciendo un derecho fundamental de reunión y es una realidad que no puede cambiar, igual que no podemos cambiar la realidad cuando llueve’, ha señalado.
Ha recordado que el pasado año algunos actos del 9 d’Octubre se suspendieron por la lluvia. Con este ejemplo ha querido subrayar que las instituciones deben adaptarse a las circunstancias, ya sean meteorológicas o derivadas del ejercicio de derechos fundamentales.
Según los datos facilitados por la delegada, a la acampada se han sumado unas 700 personas en los distintos actos organizados. En la plaza hay instaladas alrededor de 400 tiendas, lo que ha convertido la protesta en un campamento estable en pleno centro de València.
Sobre la posibilidad de trasladar provisionalmente la acampada a otro espacio durante los actos oficiales, Bernabé no ha cerrado ninguna opción. Ha indicado que desde la Delegación del Gobierno se buscará ‘la mejor solución para garantizar la seguridad de todas las personas’.
Ha remarcado que cualquier decisión tendrá que evitar que se genere una situación de mayor ‘conflictividad’. Por tanto, ha reiterado que cualquier propuesta deberá salir del diálogo entre las administraciones y las personas acampadas.
‘El Ayuntamiento de València tendrá que decirnos qué es lo que quiere hacer y tendrá que decidir cómo lo quiere hacer con la realidad que tiene’, ha insistido. Con esta frase ha dejado claro que el consistorio debe definir su plan para la plaza, contando con la situación actual.
Bernabé ha recordado que ‘hace una semana teníamos una realidad y ahora tenemos otra’. Por ello, considera que cada administración debe ‘asumir las circunstancias que vive en cada momento y tomar las decisiones oportunas para garantizar la seguridad’.
La delegada ha concluido que, en cualquier caso, las personas acampadas ‘están ejerciendo un derecho fundamental de reunión’. Ha recalcado que la actuación de la Policía Nacional se centrará en proteger tanto ese derecho como la seguridad del conjunto de la ciudadanía durante las celebraciones del 9 d’Octubre en València.





