Aragón, la Comunitat Valenciana, Castilla y León y Cantabria han firmado en Teruel la Declaración de Teruel, con la que han exigido al Gobierno de España que el Corredor Cantábrico-Mediterráneo se ejecute con doble vía y ancho internacional. Las cuatro autonomías han rechazado que la vía única pueda consolidarse como solución definitiva para esta conexión ferroviaria estratégica.
Los representantes de las cuatro comunidades han participado en la jornada ‘El corredor que une dos mares’, celebrada en Teruel. Al término del encuentro han suscrito la Declaración de Teruel, en la que reclaman un impulso considerado ‘adecuado’ para este eje ferroviario, integrado en la red transeuropea de transporte.
El corredor está concebido para conectar, a través de Teruel y Zaragoza, los puertos del Mediterráneo y del Cantábrico. Por ello, los firmantes han subrayado que su diseño condiciona el potencial económico, logístico y social de amplias zonas del interior peninsular.
El documento ha sido firmado por el presidente de Aragón, Jorge Azcón; el de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca; el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Cantabria, Roberto Media.
Rechazo a una solución de vía única
La Declaración de Teruel expresa el ‘rechazo unánime’ de los firmantes a cualquier planificación de infraestructuras estratégicas que pretenda ‘perpetuar o consolidar la vía única como solución definitiva’. Consideran que esta opción limitaría la capacidad de crecimiento del corredor y su potencial económico, logístico y social.
Las cuatro comunidades sostienen además que mantener la vía única supondría un incumplimiento del Reglamento europeo 2024/1679 sobre el desarrollo de la red transeuropea de transporte. A su juicio, dicho reglamento exige corredores ferroviarios con capacidad suficiente y plenamente interoperables.
Frente a esta posibilidad, reclaman que el futuro del eje ferroviario se planifique como una infraestructura de mercancías y viajeros ‘de alto rendimiento, fluida y plenamente interoperable’. Insisten en que debe contar con doble vía y ancho internacional, estar integrada en los corredores europeos de transporte y ejecutarse ‘de manera urgente’.
La declaración considera insuficiente limitar el futuro del corredor a las actuaciones de modernización, electrificación y mejora de la seguridad y de la capacidad que se han llevado a cabo durante los últimos años. Para las cuatro autonomías, esas obras no pueden sustituir a una apuesta clara por la doble vía.
Los firmantes apelan también al principio de equilibrio territorial y a la igualdad de oportunidades. Con este argumento reclaman inversiones que eviten que los territorios atravesados por esta infraestructura queden relegados por decisiones coyunturales.
Las cuatro autonomías se han comprometido a ‘seguir trabajando desde la unidad, el diálogo institucional y la lealtad entre administraciones’ para que el corredor sea una prioridad de la agenda política. Además, piden que se ejecuten las inversiones necesarias para convertirlo en un eje competitivo y sostenible para el desarrollo industrial, logístico, portuario, turístico y agroalimentario.
La Declaración de Teruel sostiene que las cuatro comunidades ‘se niegan a conformarse con soluciones de mínimos‘. El texto remarca que la opción por la doble vía y el ancho internacional es clave para aprovechar el potencial de esta conexión.
Según el documento, el respaldo conjunto alcanzado constituye un compromiso que ‘obliga moral y políticamente’ a la Administración General del Estado. Los firmantes subrayan que esta obligación se mantiene ‘con independencia de su adscripción política‘, y que el objetivo es garantizar un corredor con capacidad suficiente para las próximas décadas.



