El Grupo Municipal de Compromís en el Ayuntamiento de Alicante ha solicitado una auditoría para evaluar el cumplimiento de la Ordenanza Reguladora de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) ante lo que considera un “caos” de tráfico en el casco antiguo de la ciudad.
El portavoz de la formación, Rafa Mas, ha denunciado que “la gente debe ser consciente de que nos están estafando”, al tiempo que ha recordado que Europa ha inyectado casi cinco millones de euros para mejorar la movilidad. Según ha explicado, esas ayudas estaban destinadas a ampliar el transporte público, crear zonas peatonales y calles verdes, planificar aparcamientos disuasorios, ampliar carriles bici, reducir el tráfico y mejorar la calidad del aire, pero “todo lo contrario, hay más tráfico que nunca por ejemplo en el casco antiguo, a pesar de ser una zona restringida desde 2011”.
Mas ha subrayado que “a día de hoy, la ordenanza reguladora de la Zona de Bajas Emisiones aprobada en enero no sirve absolutamente para nada” y ha señalado la presencia de “decenas de coches de turistas, la gran mayoría de pisos turísticos ilegales”, además de trabajadores que “no saben dónde aparcar y que no tienen limitación horaria ni zonas de carga y descarga ampliadas para que puedan hacer su trabajo”.
Ante esta situación, Compromís ha anunciado que pedirá una auditoría para comprobar si se están cumpliendo los objetivos previstos con los fondos europeos recibidos. Mas ha advertido que “si no nos responden, no descartamos acudir ante Europa, porque el dinero público es sagrado. Se tiene que gestionar bien y, sobre todo, estamos perdiendo una oportunidad de oro para transformar nuestra ciudad”.
La ordenanza quedó aprobada de manera definitiva en el pleno municipal del 30 de diciembre, apenas dos días antes de que venciera el plazo marcado por la Unión Europea (UE). El texto salió adelante con los votos favorables de PP y Vox, mientras que PSPV, Compromís y EU-Podem se posicionaron en contra, al calificarla de «‘fake’, fantasma e inútil».


