La Cofradía de Pescadores de Villajoyosa ha presentado alegaciones formales contra el borrador de resolución que regula la notificación previa de entrada a puerto y la declaración de capturas, una norma prevista para 2026 que, según defiende el sector, resulta imposible de cumplir en condiciones reales de trabajo en el mar.
El Miguel Felipe Solbes Amor, patrón mayor de la entidad, ha registrado las alegaciones al considerar que la medida obliga a declarar especies y pesos que todavía no existen, compromete la seguridad marítima y supone una reducción indirecta del tiempo efectivo de pesca, en un contexto de actividad ya limitada por otras restricciones.
Según explica, en buena parte del Mediterráneo la flota faena muy cerca de la costa y hasta momentos previos a la entrada a puerto. “En gran parte del Mediterráneo pescamos muy cerca de la costa y hasta el último momento antes de entrar a puerto. Cuando se nos exige hacer la notificación previa, todavía estamos pescando y el pescado ni siquiera se ha subido a bordo, por lo que es imposible saber con exactitud qué especies llevamos y cuánto pesan”, señala.
Riesgos para la seguridad y datos sin garantías técnicas
El patrón mayor advierte de que la exigencia administrativa choca con una prioridad básica durante la navegación y la maniobra de entrada a puerto. “Se nos pide que, mientras gobernamos el barco y entramos a puerto, hagamos cálculos y pesajes que no son seguros ni fiables”, añade, subrayando que el patrón no puede abandonar el puente ni distraerse sin comprometer la seguridad del buque y de la tripulación.
A ello se suma, según expone, la imposibilidad técnica de obtener cifras fiables a bordo. El movimiento del barco, el oleaje y el viento impiden realizar pesajes precisos dentro de márgenes tan ajustados. “No es un problema de voluntad, es un problema físico y técnico”, remarca.
Desde la Cofradía se alerta además de la situación límite en la que quedaría el pescador. “O declaramos datos a ciegas, con el riesgo de sanciones graves, o dejamos de pescar antes de tiempo. Y eso significa menos horas de trabajo en un sector que ya trabaja cada vez menos días”, advierten.
Solbes Amor insiste en que el conflicto no está en la comunicación de la hora de llegada. “El problema no es avisar de la hora a la que vamos a llegar a puerto, eso se ha hecho siempre. El problema es exigir cifras exactas cuando todavía estamos faenando y cuando el patrón no puede dejar el puente sin comprometer la seguridad”, aclara.
Propuesta de modificación del sistema
En sus alegaciones, la Cofradía solicita que la notificación previa tenga carácter meramente informativo sobre la hora estimada de llegada, y que la declaración de especies y pesos se realice una vez el buque esté atracado, con el pescado a bordo y en condiciones reales de control.
“No pedimos privilegios ni excepciones”, concluye el patrón mayor. “Pedimos normas coherentes que se puedan cumplir en el mar y que no sigan alejándose de la realidad diaria de los puertos y de quienes vivimos de este oficio”.
La Cofradía de Pescadores de Villajoyosa
La Cofradía gestiona la venta de las capturas realizadas por las embarcaciones afiliadas y tiene como objetivo garantizar la calidad, frescura y trazabilidad de los productos pesqueros, además de supervisar los procesos de pesca. Actualmente cuenta con 35 embarcaciones, de las cuales 27 se dedican a la pesca de arrastre y 8 al trasmallo.


