Castella, Manzanares y Roca Rey salen por la puerta grande de Alicante

"Los tres espadas" desplegaron todo su talento, sacaron a relucir su potencial, hicieron vibrar a los asistentes, brillaron en sus segundos turnos y salieron a hombros de una plaza alicantina abarrotada. En total, dos orejas para cada torero.

Castella, Rey y Manzanares saliendo a hombros de la Plaza de Toros de Alicante / Aplausos
Castella, Rey y Manzanares saliendo a hombros de la Plaza de Toros de Alicante / Aplausos
PublicidadJuega Limpio Orihuela

El 22 de junio de 2019 era una fecha marcada en rojo por todos los amantes taurinos de Alicante. La presencia del torero peruano Roca Rey siempre apasiona a los amantes de la fiesta nacional, eso unido al tirón del “anfitrión” José María Manzanares y de Sebastián Castella provocó enseguida “el no hay billetes” en la segunda corrida de la Feria Taurina de Hogueras 2019. Los tres toreros cumplieron con creces  las altas expectativas y salieron por la puerta grande de la plaza alicantina. La dupla Castella-Manzanares dio lo mejor de sí con su segundo toro, Roca Rey desplegó el mismo alto nivel en sus  dos faenas. En total, esta gran terna consiguió 6 orejas (2 para cada torero).

La tarde empezó con un Castella que combinó verónicas, chicuelinas y tafalleras para recibir a su primer toro. En su primer envite, el torero francés estuvo voluntarioso, pero su faena inicial se fue diluyendo conforme el animal iba perdiendo fuelle. Castella mató fenomenalmente al toro, pero  al segundo intento. Esto hizo que  no cortara pelo.

Publicidad

La “misma suerte”, incluso un poco más cruel, tuvo José María Manzanares. El torero alicantino afrontaba esta corrida con muchas ganas, torear en casa siempre motiva. Sin embargo, desde los primeros compases  se llevó un jarro de agua fría con su faena. La mayor parte de culpa la tuvo el segundo toro de Juan Pedro Domecq, el animal estuvo especialmente flojo e hizo imposible que el querido torero anfitrión ofreciera algún destello fuera de lo normal. Finalmente, Manzanares solo pudo saborear la ovación del público. Anteriormente el torero recibió el III trofeo de la Peña José María Manzanares padre a la faena más artística de la temporada 2018. Esta distinción se la entregó el alcalde de Alicante, Luis Barcala, que presenció la corrida hasta la primera faena del diestro local.

Cuando llegábamos a las 20h, el rumbo de la tarde cambiaría por completo con la aparición estelar de Roca Rey. La temperatura de la corrida se calentó y cogió un tinte ganador, espectacular y épico cuando el torero peruano tomó el relevo. El toro no fue el mejor acompañante para protagonizar una actuación superlativa, pero esto no fue ningún impedimento ni sirvió de excusa para que el diestro limeño le “sacara el máximo jugo” al animal. Con su característico estilo valiente, “yendo a muerte”, Rey enloqueció al público hasta tal punto que este pidió efusivamente una segunda oreja. El peruano mató magistralmente  y elevó el nivel de la corrida para el resto de la terna.

Un espectacular y épico segundo turno

Tras el receso cambió radicalmente la tónica de la corrida. Roca Rey ya abrió el camino antes del descanso, y Sebastián Castella y José María Manzanares lo continuaron de una forma exquisita. Tanto el francés como el alicantino tenían ganas de quitarse la espina clavada de una fría actuación inicial y de superar el nivel mostrado por el peruano. Castella arrancó de una forma soberbia al son de un torero extraordinario. El animal fue un compañero de lujo (aplaudido en su arrastre) en todo momento y propició que el diestro francés protagonizara una actuación muy completa. Demostró una templanza perfecta al regalar pases cambiados sin mover las zapatillas en el centro del platillo. Esta acción fue muy aplaudida por el público. A la hora de matar fue efectivo y su completa actuación se premió con dos orejas.

A continuación, todas las miradas apuntaron a Manzanares. El maestro alicantino se enfrentaba con la presión y responsabilidad de regalar a sus conciudadanos una actuación memorable. Para ello, tenía que subir el nivel.  Vimos una versión de Manzanares muy atrevida, arriesgando mucho y yendo al límite. Desde el arranque, el alicantino presentó sus credenciales recibiendo a su segundo toro con  tres largas cambiadas al hilo de las tablas y una serie de chicuelinas en el epicentro. Enseguida levantó a los asistentes de sus asientos. Esta carta de presentación sirvió para que Manzanares ganara confianza, su nivel aumentara y su gesticulación adoptara a la de un torero ganador. El broche final fue cuando entró a matar recibiendo al toro de un manera magistral. Finalmente, el alicantino se llevó dos orejas aclamadas por unanimidad.

Si estas tres últimas actuaciones nos había dejado con la boca abierta, lo mejor estaba por llegar. El colofón a este segundo capítulo taurino en las Hogueras 2019 fue una faena sublime (aunque no por su resultado final) de Roca Rey. El peruano se mostró decidido a superar la cadena ganadora que ya inició en su primer toro. Al segundo lo recibió rodillas en tierra, por verónicas al hilo de las tablas, y siguiendo por chicuelinas. Desplegó todo su potencial con mucha pasión y mucha valentía como siempre. Nos ofreció unos pases magistrales y se jugó nuevamente el tipo al meterse entre los pitones rozándole los muslos al toro. Sin embargo, la faena no se pudo redondear y parte de culpa la tuvo un grito  desafortunado a destiempo desde un tendido cuando Rey se disponía a  matar. Finalmente, Roca Rey se llevó una oreja, la segunda fue demanda sin éxito por parte del público.

En definitiva, esta gran terna protagonizada por Castella, Manzanares y Rey regaló a Alicante una espectacular y memorable tarde taurina. La corrida también tuvo su parte emotiva en el reconocimiento a  la trayectoria de José María Reyes (jefe de la enfermería de la Plaza de Toros de Alicante).

 

 

 

 

 

 

Publicidad