pasa
RSU Orihuela

La escaldà de la pasa no sólo ha seguido viva a través de los siglos en El Poble Nou de Benitatxell sino que ahora se renueva a través del proyecto Biomoscatell y explora nuevas técnicas ecológicas y de sostenibilidad.

Este proyecto basado en fomentar cultivos ecológicos del moscatel tradicional y elaborar vinos sin químicos, ha producido por segundo año consecutivo pasa ecológica e incluso se plantea lanzarla al mercado bajo la marca Biomoscatell junto con el vino blanco Moraig, el “orange wine” Cova dels Arcs y el zumo de uva ecológico.

“Llevamos dos años produciendo pasa de manera experimental sin sosa ni químicos, hemos elaborado ya trescientos kilos de pasa. Secamos la uva ecológica al sol sin ningún aditivo y luego potenciamos el secado por medio de estufas, siguiendo el estilo tradicional. El sabor es increíble así estamos decididos a comercializarla junto con los otros productos del Biomoscatell” han destacado el concejal de Agricultura y Promoción Económica, Manolo Segarra y el técnico del proyecto Biomoscatell, Jose Manuel Bisetto. Los técnicos se plantean, incluso, lanzar un vino de pasa ecológico, que todavía se sigue elaborando en el municipio poblero.

De otra parte, el hecho de que numerosas familias sigan elaborando la pasa siguiendo el proceso tradicional de la escaldà en el Poble Nou de Benitatxell, despierta el interés de programas especializados en agricultura y tradiciones valencianas. Un equipo del programa Àpunt se ha interesado en El Poble Nou de Benitatxell como una de las pocas poblaciones de la Comunidad Valenciana donde aún quedan bastantes familias que elaboran pasa siguiendo este proceso que ahora ya es BIC (Bien de Interés Cultural Inmaterial del Patrimonio Valenciano).

Algunas de estas familias la realizan de manera ecológica, con hierbas de la montaña, como la familia Pascual, que añade a la caldera hinojo, romero, olivarda y tomillo. Los reporteros han entrevistado a esta familia y de la mano de la filosofía ecológica del proyecto Biomoscatell, han recorrido la arquitectura tradicional de riuraus ligada a la elaboración de la pasa y han admirado el paisaje de cultivo de terrazas de cepas de moscatel, una peculiaridad de única de la Marina Alta.

La casa de la familia Pascual mantiene toda su esencia, como si hubiera estado resguardada en una cápsula del tiempo. Se pueden encontrar capazos de lata y esparto, cañizos, pilones y todo tipo de herramientas tradicionales para la “escaldà” de la pasa. Conservan un gran patrimonio agrícola tradicional. La casa cuenta con su “naia”, un “riurau”, un corral, un horno antiguo, un lavadero y como si de un museo se tratase atesora herramientas tradicionales como los moldes para hacer cañizo a la antigua usanza.

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