La futura Base Logística del Ejército de Tierra (BLET) que se está construyendo en Córdoba se ha concebido como un centro abierto, capaz de prestar servicio a otros países con sistemas de defensa similares al español y con especialización en vehículos mecanizados, según ha explicado este viernes el general Enrique Ruiz Alonso, jefe de la oficina de la BLET, durante una jornada empresarial en Valencia.
El general ha intervenido ante representantes del sector logístico de la Comunitat Valenciana, a quienes ha detallado las principales características del proyecto y sus posibles sinergias con empresas tecnológicas, logísticas y de mantenimiento. Ha subrayado que la base no será un centro cerrado al uso interno de las Fuerzas Armadas, sino que nace con una clara vocación de cooperación internacional.
Ruiz Alonso ha destacado el carácter ‘abierto’ de la futura instalación y ha explicado que Portugal, cuyo sistema de defensa ha calificado como ‘similar’ al español, ya se ha interesado formalmente por los servicios que podrá ofrecer la BLET. Ese primer contacto, ha apuntado, ejemplifica el potencial del proyecto para convertirse en un nodo de referencia más allá del ámbito nacional.
Transición hacia un nuevo modelo logístico
El responsable de la oficina de la BLET ha descrito el actual contexto internacional como un momento ‘convulso’ que ha impulsado al Ejército de Tierra a iniciar una transición ‘compleja’ hacia un ‘nuevo modelo logístico basado en la digitalización, el mantenimiento predictivo y la automatización‘. En este escenario, la base de Córdoba se ha planteado como un proyecto ‘pionero’ en Europa y ‘un modelo exportable’ con ‘potencial para generar oportunidades en múltiples sectores’.
Según ha explicado, la logística resulta ‘importantísima en la operatividad del Ejército de Tierra‘, ya que condiciona la disponibilidad real de los medios en cualquier escenario. La BLET incorporará un sistema logístico ‘predictivo’ que permitirá anticipar necesidades de mantenimiento, repuestos y soporte técnico, con el objetivo de mantener unidades y equipamientos en condiciones óptimas y reducir tiempos de inactividad.
Este enfoque pretende mejorar la eficiencia de los recursos públicos y aumentar la capacidad de respuesta del Ejército ante misiones dentro y fuera de España. Además, abre la puerta a la colaboración con empresas especializadas en análisis de datos, sensorización, robótica y automatización de almacenes, ámbitos en los que la Comunitat Valenciana cuenta con tejido empresarial consolidado.
Oportunidades para el tejido empresarial
En la inauguración de la jornada, el presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, José Vicente Morata, ha subrayado que la defensa es un sector de ‘importancia relevante en Europa’ y ha considerado que proyectos como la BLET representan ‘una gran oportunidad’ para empresas con capacidades tecnológicas, logísticas, de comunicaciones o de mantenimiento.
Morata ha insistido en que la participación empresarial no se limita al suministro de equipamientos. También abarca servicios de alto valor añadido ligados a la gestión de datos, la ciberseguridad o la mejora de procesos. De este modo, ha defendido que el ecosistema empresarial valenciano puede posicionarse como socio estratégico en futuras licitaciones y contratos asociados a la base.
Por su parte, el presidente de la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana (CEV), Vicente Lafuente, ha resaltado la relevancia de la ‘colaboración entre territorios’ para dinamizar y potenciar proyectos de esta envergadura. Se ha mostrado convencido de que la Comunitat Valenciana será un ‘socio’ para la BLET, tanto por su experiencia logística como por la capacidad de sus empresas para integrarse en cadenas de suministro complejas.
El presidente de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), Antonio Díaz, ha recordado que la BLET figura entre las 21 iniciativas estratégicas de país señaladas por los empresarios españoles para la recuperación y transformación de la economía. Ha remarcado que Córdoba ha dado, a su juicio, un paso esencial para consolidarse como gran nodo logístico en el sur de Europa.
Adjudicaciones y calendario de las obras
En el plano de ejecución, el Ministerio de Defensa ha adjudicado el pasado agosto las obras de infraestructuras con función logística y de mantenimiento de sistemas de armas de la BLET por un importe de 278 millones de euros. El contrato se ha otorgado a una unión temporal de empresas (UTE) integrada por Dragados, Heliopol y Magtel, las mismas compañías a las que ya se les adjudicó el proyecto de forma provisional en junio.
El primer lote se ha cerrado por un total de 278,52 millones de euros, lo que supone una rebaja del 12,5 % respecto a la cuantía inicial de licitación. El plazo de ejecución fijado para estas infraestructuras es de 36 meses, de modo que los trabajos deberán avanzar de forma continuada durante los próximos años.
Todavía queda pendiente la adjudicación definitiva del segundo lote, destinado a infraestructuras de carácter administrativo y de servicios. Este paquete fue asignado de manera provisional a Ferrovial Construcción y Vías y Construcciones por 65,6 millones de euros, a la espera de los trámites necesarios para su formalización definitiva.
El objetivo oficial es que la BLET pueda estar operativa en 2029, con alrededor del 80 % de las instalaciones ya construidas. A partir de ahí, el horizonte máximo para alcanzar el pleno rendimiento se sitúa en 2035, fecha en la que se prevé que todas las capacidades previstas estén desplegadas.
Impacto económico y empleo
Más allá de su dimensión militar, la base se ha planteado como un proyecto tractor para la provincia de Córdoba durante la próxima década. Según las estimaciones difundidas, generará alrededor de 1.500 puestos de trabajo directos, entre personal civil y militar.
Esa cifra se multiplicará con la llegada de industria auxiliar y proveedores que se instalen en el entorno de la base. Está previsto un polígono industrial de 55 hectáreas, que dará cabida a empresas vinculadas a la logística, el mantenimiento, la ingeniería o los servicios avanzados.
A estos empleos se sumarán otros ligados a servicios asociados como limpieza, suministros, restauración o vivienda, que también se verán impulsados por la puesta en marcha de la instalación. De esta forma, la BLET aspira a convertirse en un polo de actividad económica y tecnológica con impacto sobre el conjunto del tejido productivo cordobés y con posibilidades de colaboración para empresas de la Comunitat Valenciana y de otras regiones.



