El tradicional asalto moro ha abierto este martes las fiestas de Moros y Cristianos de Santa Pola con una multitudinaria representación en la playa de Levante. Allí, las huestes musulmanas han logrado imponerse a la resistencia cristiana en una recreación inspirada en los ataques de los piratas berberiscos a la costa durante el siglo XVI.
Más de un millar de espectadores se ha concentrado junto al Mediterráneo para seguir una representación marcada por las coreografías, los combates, los disparos de arcabucería y los cañones. Por otro lado, la batalla tendrá continuidad durante los próximos días con la conquista y posterior reconquista del Castillo-Fortaleza.
El asalto moro ha cambiado este año ligeramente de ubicación y se ha desplazado alrededor de cien metros hacia el este de la playa de Levante. El objetivo ha sido disponer de un espacio más amplio para el público. Además, ha sido facilitar que los asistentes pudieran contemplar la representación desde diferentes puntos alrededor del escenario.
Piratas berberiscos y ataques a la costa
La recreación ha comenzado a las 10.00 horas con el bando cristiano apostado tras su empalizada ante la llegada de las tropas moras desde el mar. El periodista José Juan López se ha encargado de narrar y contextualizar históricamente el espectáculo.
La representación sitúa la acción en el siglo XVI, cuando los ataques de piratas berberiscos eran habituales en las costas mediterráneas. Entre las figuras históricas vinculadas a estos episodios destaca Barbarroja. Por otra parte, la actual isla de Tabarca era utilizada como punto estratégico para las incursiones y saqueos sobre el litoral.




Tras el boato de las bailarinas musulmanas, los heraldos de ambos bandos han protagonizado el primer enfrentamiento verbal. La exigencia de rendición por parte del ejército moro ha dado paso a las primeras andanadas de flechas y a los combates cuerpo a cuerpo con espadas y bastones.
Pólvora y combate sobre la arena
La representación ha continuado con nuevos enfrentamientos entre los dos ejércitos. Uno de los guerreros cristianos ha salido de la fortificación para plantar cara a las tropas invasoras y tratar de retrasar su avance. Sin embargo, el combate ha terminado inclinándose a favor del bando de la media luna.
Los disparos de arcabuces y cañones han acompañado posteriormente la carga definitiva contra el campamento cristiano, obligando a sus defensores a replegarse.
El tramo final ha estado protagonizado por los embajadores de ambos bandos. Manuel Gabino, encargado de interpretar al Embajador Moro, ha reclamado la rendición de los cristianos. Mientras tanto, Judith Valero, como Embajadora Cristiana, ha asumido la derrota y ha anunciado la voluntad de recuperar el territorio perdido.
La victoria musulmana pone fin al primer enfrentamiento de las fiestas. Sin embargo, la lucha entre Moros y Cristianos continuará durante las próximas jornadas alrededor del Castillo-Fortaleza.



