Vivas recibe la Medalla de Honor de València y la Alta Distinción de la Generalitat en medio de su pulso con el Gobierno central

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El presidente de Ceuta acumulará dos reconocimientos institucionales en la jornada del 9 d'Octubre: el máximo honor de la Generalitat Valenciana y la Medalla de Honor del Ayuntamiento de València, tras meses enfrentado a la gestión de Sánchez durante la crisis migratoria.

Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, acumulará dos reconocimientos institucionales de primer nivel el próximo 9 d’Octubre en Valencia. La Generalitat le otorgará la Alta Distinción —su máximo galardón— y el Ayuntamiento de València le entregará la Medalla de Honor de la ciudad. Todo ello en pleno pulso político con el Gobierno de Pedro Sánchez por la gestión de la crisis migratoria que sacudió Ceuta el pasado verano.

La propuesta partirá del president Juanfran Pérez Llorca, que la llevará al pleno del Consell antes de la festividad autonómica. Pérez Llorca recibirá a Vivas en visita institucional el lunes 5 de octubre y le acompañará después a la ceremonia de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de València, donde se le hará entrega de la medalla.

Ceuta, sola ante la crisis más grave de su historia reciente

El contexto es decisivo para entender la carga simbólica del reconocimiento. En julio de 2026, Ceuta vivió una entrada masiva y sin precedentes de personas desde Marruecos. La situación desbordó todos los recursos disponibles. La Asamblea de Ceuta solicitó de urgencia al Gobierno central el cierre de la frontera, el despliegue del Ejército y la declaración de emergencia nacional.

La respuesta de Madrid fue, según Vivas, tardía, insuficiente y contradictoria. El presidente ceutí acusó al Ejecutivo de haber ignorado las alertas previas y de haber cambiado el relato cuando la situación se hizo insostenible. Sánchez llegó a calificar la entrada masiva de personas como una ‘agresión a la integridad territorial de España’. Días después, ese mismo Gobierno abandonó ese lenguaje y lo reconvirtió en una crisis migratoria ordinaria.

Vivas no ocultó su indignación. Sostuvo que el Ejecutivo ‘no ha querido’ que el control de la frontera dependa de España y de Europa. Y fue más lejos: si una ciudad incluida en la estrategia de seguridad nacional llegó a estar ‘al borde del abismo’, alguien debe rendir cuentas. El Gobierno terminó aprobando un plan de choque de 309 millones de euros. Para Vivas, llegó tarde y sin resolver lo fundamental: quién controla la frontera.

Pérez Llorca: ‘Liderazgo, lealtad y valentía’

Frente a ese desencuentro con la Moncloa, el president valenciano ha elegido un lenguaje diametralmente opuesto. Pérez Llorca ha destacado que los ciudadanos de Ceuta ‘están demostrando un gran sentido de Estado’ y ha elogiado a Vivas como ejemplo de ‘liderazgo, lealtad con su pueblo y valentía’.

La Alta Distinción de la Generalitat es el reconocimiento honorífico más elevado que puede otorgar el Consell. Concedérselo a Ceuta en la festividad del Nou d’Octubre no es un gesto menor. Es un mensaje a la ciudad autónoma —y al Gobierno central— de que hay instituciones dispuestas a reconocer públicamente lo que Madrid ha preferido gestionar en silencio.

Vivas regresará a Ceuta con dos medallas y con el respaldo formal de la Comunitat Valenciana. Un capital político nada desdeñable para un presidente que lleva meses reclamando, sin demasiado éxito, que el Estado esté a la altura de sus obligaciones.