Las entradas al patrimonio histórico y cultural de la ciudad de Alicante podrían dejar de ser gratuitas. El alcalde Luis Barcala señala que es una medida que se baraja y ya estudia qué impacto podría tener el pago frente a mantener la gratuidad de los accesos. Si bien no ha precisado fechas de cuándo se tomará una decisión al respecto, sí se han perfilado detalles. Y ha aclarado que estos pagos serían exclusivamente para visitantes, ya que los alicantinos contribuyen al mantenimiento del patrimonio con sus impuestos, según ha asegurado.
El Castillo de Santa Bárbara, emblema de la ciudad, podría ser uno de los primeros lugares donde se impusiera el acceso pagado. Precisamente, el alcalde ha puesto como ejemplo este lugar para explicar que se trata de una práctica extendida en numerosos destinos turísticos. «Muchas veces los visitantes y los turistas, sobre todo los extranjeros, se sorprenden al llegar, por ejemplo a la puerta del Castillo, lo primero que preguntan es por dónde está la taquilla, que es lo habitual».
Barcala ha avanzado que, de prosperar las entradas turísticas, estas no se aplicarían de una vez sino que se incorporarían los lugares progresivamente. «Tenemos museos, tenemos elementos patrimoniales que son susceptibles de visitas y yo creo que no está de más hacer un plan conjunto de todos los atractivos turísticos de la ciudad de Alicante».
Si finalmente el Ayuntamiento valora cobrar los accesos a turistas, el objetivo es que el importe recaudado repercuta «directamente en seguir rehabilitando y poniendo en valor» el patrimonio local.


