Aena propondrá un crecimiento moderado de las tarifas aeroportuarias en el próximo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), que abarcará el periodo 2027-2031, con el objetivo de garantizar la viabilidad económica del sistema y poder afrontar un nuevo ciclo inversor.
La subida prevista sería menor que la aplicada en 2026, de modo que las tarifas españolas continúen situándose entre las más bajas de Europa.
Así lo ha explicado el presidente de Aena, Maurici Lucena, en una entrevista concedida a Expansión. En ella, Lucena subraya que varios aeropuertos españoles se están acercando a su límite de capacidad, entre ellos Barcelona, Madrid, Málaga, Alicante, Bilbao o Tenerife Norte, lo que obliga a pasar de una etapa sin grandes ampliaciones a una década de obras y fuertes inversiones, ante la demanda de mayor capacidad por parte de las aerolíneas.
El presidente de Aena recuerda que las tarifas aeroportuarias han bajado un 32 % en términos reales entre 2015 y 2024, mientras que el precio de los billetes ha aumentado de forma significativa.
A su juicio, este contexto hace necesario revisar el marco tarifario, ya que los costes operativos serán mayores por el envejecimiento de las infraestructuras, el incremento del mantenimiento, la inflación, la subida del salario mínimo, los mayores requisitos de seguridad y el endurecimiento de las condiciones financieras, que elevan el riesgo del sector aeroportuario.
El tráfico aéreo seguirá creciendo
Lucena considera que el tráfico aéreo seguirá creciendo, aunque a un ritmo más moderado, lo que refuerza la idea de un incremento nominal de las tarifas tras una década de descensos acumulados. En este contexto, apunta también a un cambio de percepción en Europa sobre la dependencia excesiva de Ryanair, al entender que su comportamiento empresarial genera inestabilidad, y advierte de que la recuperación de las rutas abandonadas por la aerolínea irlandesa será un proceso lento.
Por último, el presidente de Aena ve compatible mantener el actual pay out, financiar todas las inversiones previstas en el DORA III mediante una combinación de capital y deuda, y, si se considera oportuno, abordar alguna operación internacional, sin comprometer el equilibrio financiero de la compañía.


