El Pleno del Ayuntamiento de Alicante ha aprobado hoy con los votos favorables del Partido Popular, Ciudadanos y VOX el nuevo Plan Local de Residuos. Se convierte en «la primera de las grandes ciudades de la Comunidad Valenciana» en aprobar este documento que trata de acercarse a las directrices marcadas por la Unión Europea en materia de reciclaje. Los grupos Compromís y Unidas-Podemos han criticado que el reglamento no cumplirá con los objetivos marcados y que carga el peso, «con tasas impositivas», sobre la ciudadanía que generan «algo más del 50% de los residuos» y no tienen en cuenta a los grandes generadores de residuos.
El PLR desarrolla el modelo que regirá la recogida selectiva y valorización de los residuos en el municipio durante los próximos seis años, una planificación orientada a fomentar la concienciación en el reciclaje y el reaprovechamiento, reduciendo el rechazo en vertedero.
El concejal de Medio Ambiente, Manuel Villar, ha explicado que el Plan se sustenta sobre cuatro ámbitos. La reducción de producción de residuos, la sensibilización, la mejora de la segregación en origen y la mejora de la recogida selectiva. Para lograr estos objetivos «tenemos que revisar las ordenanzas, reducir la producción de residuos en edificios municipales, concertar también esta premisa con centro educativos, la realización de campañas de concienciación, fomentar el segundo uso y avanzar hacia la economía circular fomentando la segregación en origen con la correcta separación y mejora de la recogida selectiva».

Desde el grupo municipal socialista, su portavoz, Raúl Ruiz, sostiene que «se ha pagado 150.000 euros a una empresa externa para hacer un informe que viene a decir lo mismo que no viene funcionando». Y Natxo Bellido, de Compromís, ha pedido aclaraciones sobre dónde se instaurará «el sistema de recogida puerta a puerta, de dónde van a sacar los 70 millones de euros» para reformar la planta de residuos, «cuándo van a llegar los ecoparques, cuál va a ser la ubicación del ecoparque de la zona norte y si está trabajando con Hacienda» en las tasas que «bonificarán a quienes separen y multen a quienes contaminen».
Desde el Ayuntamiento informan que el plan contempla fomentar la recogida ‘puerta a puerta’ para cartón en zonas comerciales, en los mercadillos, los residuos voluminosos como los enseres y, de forma particular, con sistemas de cooperación a través del canal Horeca para los envases de la hostelería con Ecoembes o el vidrio con Ecovidrio, entre otras alternativas o pruebas piloto que puedan desarrollarse.
El nuevo plan amplía la recogida de poda en zonas rurales y el desarrollo del compostaje colectivo a través de la extensión a todos los barrios del quinto contenedor para la recogida de los residuos orgánicos, que permitan producir un compost de alta calidad en la planta de tratamiento (CETRA), y del compostaje comunitario en 12 zonas diseminadas en pedanías.
Otro de los aspectos contemplados es la recogida de residuos para la Isla de Tabarca con un tratamiento similar al de cualquier otro barrio de la ciudad, así como la ampliación del número de papeleras de las 7.891 actuales a 9.231 señalizadas para alcanzar la ratio de 27 papeleras por cada 1.000 habitantes.
Uno de los aspectos más importantes del Plan Local de Residuos de Alicante se centra en el fomentar la concienciación cívica, para lo que se ha preparado una Guía de Gestión Doméstica de los Residuos, la realización de campañas específicas de concienciación, la habilitación de educadores ambientales en los ecopuntos móviles o el fomento de mercadillos de enseres o rastros para fomentar la reutilización, entre más de un centenar de medidas.
La representante de Unidas-Podemos en el Ayuntamiento, Vanessa Romero, por su parte, ha rechazado este plan «que no contempla el Sistema de Retorno de Envases» por el que la Unión Europea exigirá «en 2029 que todos los países miembro recojan el 90% de las botellas de plástico».
Selección en origen
La producción de residuos en Alicante en la actualidad alcanza las 194.355 toneladas año, más de media tonelada por habitante y año, y la previsión es superar las 200.000 toneladas año a 20 años vista. En este, sentido el Plan establece unos objetivos de tratamiento en cada fracción de la selectiva, como en la orgánica que debería alcanzar el 47,38% en 2022 para llegar al 60% en 2028, lo que representaría un aumento del 938% respecto al potencial de recogida que establece el documento.
Para conseguir llegar a estas cifras se ha previsto pasar de 88 a 2.056 contenedores de orgánica en 2022, de 1.334 a 1.654 de vidrio, de 1.045 a 2.000 de envases, de 875 a 1.971 de cartón, al tiempo que se reduciría el gris de la fracción resto en 650 contenedores en 2024 para pasar de 3.423 a 2.773 dispositivos.
Con esta planificación, se prevé aumentar del 2021 al 2035 del 30 al 60 por ciento la recogida selectiva y reducir la fracción resto del 70 al 40 por ciento, minimizando el depósito en el vertedero de residuos y, por lo tanto, aumentando su periodo de vida útil.


