Benidorm superó los 16,2 millones de pernoctaciones y los tres millones de viajeros en alojamientos reglados en 2025. Estas cifras reflejan la dimensión de su actividad turística. El Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA) ha defendido este miércoles en la ciudad la necesidad de convertir ese dinamismo en mayor productividad, mejores salarios y empleo más estable.
La presentación del Anuario Económico de la Provincia de Alicante ha centrado el análisis en la Marina Alta y la Marina Baixa. Ambas comarcas concentran una parte fundamental del turismo valenciano, aunque presentan modelos diferentes. El desafío compartido, según la entidad, consiste en trasladar su capacidad para atraer visitantes al bienestar de sus habitantes.
El turismo de las Marinas ante el reto de la productividad
El presidente de INECA, Alfredo Millá, ha reivindicado el turismo como una industria que requiere inversión, gestión profesional y capacidad de adaptación. También ha destacado la eficiencia territorial de Benidorm. A su juicio, el modelo compacto de la ciudad constituye una ventaja competitiva ante las exigencias de sostenibilidad.
El crecimiento del empleo acompaña a esta actividad. Según ha señalado Millá, la provincia ha superado los 750.000 trabajadores afiliados. Además, la Marina Baixa encadena más de cincuenta meses consecutivos de aumento de la afiliación.
Sin embargo, INECA advierte de que el incremento de la actividad no genera una mejora proporcional de la riqueza por habitante. La productividad provincial, medida mediante el PIB por empleado, equivale al 86,9 % de la media española. El instituto sitúa entre sus prioridades reducir esa distancia.



Dos modelos turísticos que requieren estrategias diferentes
La Marina Baixa combina una elevada capacidad hotelera, una importante rotación de visitantes y una notable generación de empleo. Para INECA, sus principales retos incluyen mejorar la productividad, elevar la calidad del trabajo y reducir la estacionalidad.
La Marina Alta presenta un perfil más ligado al turismo residencial. Destacan las estancias prolongadas y la presencia de residentes europeos de renta media-alta. Su actividad también mantiene una estrecha relación con la construcción y los servicios.
Estas diferencias requieren respuestas específicas, según sostiene el instituto. Millá ha resumido el objetivo compartido con una declaración: «El Anuario no pide menos turismo. Pide más valor por cada visitante y más meses de actividad».
Salud, cuidados y gastronomía para ampliar la actividad
Francisco Llopis, responsable del análisis, ha señalado la economía plateada como una oportunidad especialmente relevante para la Marina Alta. Esta actividad atiende las necesidades de una población de mayor edad. Incluye servicios de salud, cuidados especializados y tecnologías vinculadas al bienestar.
Llopis también ha destacado la gastronomía como una vía para conectar el turismo del litoral con la producción del interior. La gamba roja de Dénia, el turrón de Jijona y los vinos de Alicante permiten desarrollar experiencias diferenciadas. Según su planteamiento, estas propuestas pueden distribuir mejor los beneficios económicos por el territorio.
La sostenibilidad completa las líneas de desarrollo que propone INECA. La entidad la vincula con una oferta de mayor valor y una menor presión sobre los recursos. Millá ha defendido que ampliar la actividad fuera de temporada favorece el empleo estable, la formación y la mejora salarial.
Más inversión para atender a la población real
El presidente de INECA ha reclamado inversiones que respondan al volumen de personas que utilizan las infraestructuras y los servicios públicos. Según ha indicado, Alicante acumula un déficit inversor de 2.640 millones de euros. La población flotante eleva esas necesidades en los destinos turísticos.
«Las carreteras, el agua, la sanidad y los servicios trabajan para la población real, pero se financian por la población oficial», ha afirmado. Entre sus demandas figuran los accesos, las infraestructuras aeroportuarias y las soluciones de vivienda para los trabajadores del sector.
La Agenda 2031 de INECA plantea elevar la productividad provincial hasta situarla entre el 90 % y el 92 % de la media española. También propone diversificar la economía y avanzar hacia un turismo con mayor gasto y menor dependencia estacional.



