Quince carreteras secundarias siguen cerradas al tráfico este lunes en las provincias de Alicante, Valencia, Córdoba, Sevilla y Toledo debido al temporal de lluvias, según ha informado la Dirección General de Tráfico (DGT).
El organismo ha difundido un mensaje en la red social X en el que ha pedido a los conductores que eviten circular por las zonas afectadas. De esta forma, ha recordado que las condiciones meteorológicas han reducido la visibilidad y han complicado el estado del firme en varios puntos.
En la provincia de Alicante, las vías cerradas son la CV-742 y la CV-747, en Jávea; la CV-678, la CV-700, la CV-715, la CV-727 y la CV-728, todas ellas en el entorno de Pego; la CV-700, en La Vall de Gallinera; la CV-723, en Dénia, y la CV-740, en Teulada. Se trata en su mayoría de carreteras comarcales muy utilizadas por vecinos y turistas, por lo que los cortes han obligado a buscar recorridos alternativos.
En la provincia de Valencia permanece cerrada al tráfico la CV-670, a la altura de Oliva. Esta carretera conecta varias localidades costeras, por lo que su cierre ha afectado a los desplazamientos habituales y a los accesos a segundas residencias.
Más carreteras afectadas fuera de la Comunitat Valenciana
Además de los cortes en la Comunitat Valenciana, la DGT ha comunicado incidencias en otras tres provincias. En Toledo se ha cerrado la N-301 a la altura de Quintanar de la Orden, un tramo con tráfico frecuente de largo recorrido.
En Córdoba continúan cortadas la CO-4103, en Bujalance, y la CO-4207, en Montilla. Estas vías comunican zonas agrícolas y de pequeño comercio, por lo que los cortes pueden afectar al transporte de mercancías y a los desplazamientos laborales diarios.
En Sevilla permanece cerrada la SE-6300, en el término municipal de Lebrija. En este entorno rural, la carretera presta servicio tanto a explotaciones agrarias como a núcleos de población cercanos.
La DGT ha insistido en que los conductores consulten el estado de las carreteras antes de iniciar un viaje. También ha recomendado extremar la precaución, aumentar la distancia de seguridad y adaptar la velocidad a la presencia de lluvia intensa y balsas de agua en la calzada, mientras se mantienen los cortes y se normaliza la situación.



