Desarticulada una red de suministro de cocaína con 20 detenidos, uno de ellos en Elche

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La Guardia Civil desarticula una organización dedicada al suministro de droga a otros grupos criminales y bloquea 57 cuentas bancarias y cuatro inmuebles valorados en 1,1 millones de euros

La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal presuntamente dedicada al suministro mayorista de cocaína a otros grupos y distribuidores en distintos puntos de España. La operación Showtime, desarrollada el pasado 30 de septiembre con la colaboración de Europol y la agencia estadounidense DEA, se ha saldado con 20 detenidos y 23 registros en Barcelona, Lleida, Madrid y Alicante. Entre los arrestados figura un investigado localizado en Elche, donde también se practicó un registro.

Los agentes han intervenido cerca de 52 kilos de cocaína, 2,8 kilos de metanfetamina, 1,8 kilos de MDMA y 409.275 euros en efectivo. Además, han bloqueado 57 cuentas bancarias y cuatro inmuebles valorados en aproximadamente 1,1 millones de euros. La investigación ha permitido identificar una estructura dedicada al aprovisionamiento, almacenamiento y distribución de sustancias estupefacientes, con una organización interna en la que sus integrantes desempeñaban funciones diferenciadas.

Un detenido en Elche durante la operación Showtime

La investigación comenzó a finales de mayo de 2025, cuando la Guardia Civil detectó indicios de una organización asentada en la provincia de Barcelona que abastecía de cocaína a otros grupos criminales de Cataluña y diferentes puntos del territorio nacional. Las pesquisas permitieron identificar a sus principales integrantes y reconstruir el funcionamiento de la red, desde la adquisición de la droga hasta su entrega a los distribuidores.

En el marco de estas actuaciones, los investigadores localizaron en Elche a uno de los presuntos integrantes, que se había trasladado a la ciudad a finales de agosto de 2026. Su detención se produjo durante el dispositivo del 30 de septiembre, jornada en la que también se efectuó un registro en el municipio alicantino.

De las 20 detenciones, 16 se practicaron en la provincia de Barcelona, dos en Lleida, una en Móstoles y otra en Elche. Los agentes realizaron 23 registros, distribuidos entre Barcelona, con 18; Lleida, con tres; Móstoles, con uno; y Elche, con otro. En total, inspeccionaron 20 viviendas, un local y dos trasteros.

En la provincia de Barcelona, las entradas se llevaron a cabo en L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona, Sant Joan Despí, Cornellà de Llobregat, Sant Boi de Llobregat, Begues y Mataró. Los registros de Lleida se concentraron en la capital provincial.

El presunto líder fijaba los precios y controlaba los pagos de la droga

Según los indicios recabados por los investigadores, el presunto dirigente de la organización era quien establecía los precios y los lugares de recogida de la cocaína. También negociaba las condiciones económicas de nuevas partidas y supervisaba las entregas a los compradores.

El investigado condicionaba los siguientes suministros al pago de los anteriores, lo que le permitía mantener el control sobre la distribución y los cobros. El aprovisionamiento se realizaba desde la Comunidad de Madrid, mientras que otros integrantes actuaban como intermediarios con los proveedores, transportistas o responsables de los depósitos.

La actividad principal de la organización era el suministro mayorista de cocaína en paquetes de un kilo, envasados al vacío e identificados mediante logotipos. La Guardia Civil identificó al menos tres distribuidores en la provincia de Barcelona y una red que operaba en la comarca del Maresme, especialmente en Mataró, Sant Andreu de Llavaneres y Pineda de Mar.

Los investigadores también detectaron ventas directas al consumidor, aunque esta actividad tenía un peso menor dentro del conjunto del negocio presuntamente desarrollado por la organización.

Viajes a Madrid y seis depósitos para almacenar la cocaína

Las pesquisas permitieron documentar indicios de dos viajes de aprovisionamiento a Getafe durante agosto de 2026. Los desplazamientos se efectuaron mediante un vehículo equipado con dobles fondos, preparados para ocultar la mercancía durante el transporte.

Tras regresar de Madrid, los integrantes de la red repartían la droga entre distintos inmuebles de Cataluña. La Guardia Civil identificó seis puntos de almacenamiento, cinco viviendas situadas en la provincia de Barcelona y un trastero en Lleida, utilizados para custodiar las sustancias antes de su distribución.

En dos viviendas ubicadas en Barcelona y Sant Boi de Llobregat, los agentes localizaron aproximadamente 22,6 y 12 kilos de cocaína, respectivamente. En un trastero de Lleida encontraron otros 5,74 kilos de cocaína y 28.000 euros en efectivo, además de detectar otras cantidades de droga en dos domicilios de la ciudad.

Los agentes comprobaron que los inmuebles también se utilizaban para preparar las sustancias antes de su comercialización. Durante los registros intervinieron diez básculas de precisión, prensas, máquinas de envasado al vacío y alrededor de siete kilos de ácido bórico, una sustancia empleada para adulterar la droga.

En Mataró localizaron asimismo 22 dosis de un gramo preparadas para su venta, lo que permitió documentar la existencia de actividad minorista vinculada a la red investigada.

Droga escondida en hornos, rodapiés y vehículos con dobles fondos

La organización presuntamente empleaba diferentes sistemas para dificultar la localización de la droga y del dinero procedente de su actividad. Entre ellos figuraban compartimentos ocultos en viviendas, cajas fuertes y dependencias con accesos protegidos.

En uno de los inmuebles, que se encontraba desocupado, los agentes descubrieron sustancias estupefacientes escondidas en un horno y detrás de los rodapiés. También identificaron medidas de vigilancia en los accesos y el uso de propiedades registradas a nombre de terceras personas.

De los 16 vehículos intervenidos durante la operación, dos disponían de dobles fondos de apertura mecánica. En uno de ellos se encontraron 1,105 kilos de cocaína ocultos bajo el asiento del copiloto. El segundo contaba con dos compartimentos secretos y se utilizaba para realizar los desplazamientos de aprovisionamiento a Madrid.

Además de las sustancias, los agentes intervinieron 43 terminales móviles y dispositivos informáticos, así como un machete y otros efectos relacionados con la investigación.

En una vivienda de Sant Boi de Llobregat, utilizada como uno de los principales depósitos, la Guardia Civil encontró una pistola con el número de serie borrado y un silenciador, junto a 12 kilos de cocaína y 50.710 euros en efectivo.

El arma tenía seis cartuchos en el cargador y ninguno en la recámara. Los investigadores han solicitado un estudio balístico para determinar si pudo estar relacionada con otros hechos delictivos.

Más de 400.000 euros intervenidos y patrimonio a nombre de terceros

La investigación también ha puesto el foco en posibles operaciones de blanqueo de capitales mediante cuentas bancarias, inmuebles y vehículos registrados a nombre de terceras personas. Según los indicios reunidos por los agentes, este sistema habría permitido ocultar la relación entre los investigados y los beneficios derivados del tráfico de drogas.

En el caso del presunto líder, la Guardia Civil identificó cuentas bancarias, propiedades y un vehículo a nombre de personas de su entorno familiar, aunque este último era utilizado por el propio investigado.

En una de las cuentas, en la que figuraba como autorizado, los agentes detectaron ingresos fraccionados por un total de 34.050 euros y dos transferencias de 6.000 euros cada una con el concepto «pago de coche». Estos movimientos forman parte de las operaciones examinadas para esclarecer cómo se gestionaban y ocultaban los fondos de la organización.

Las actuaciones se han saldado con la intervención de 409.275 euros en efectivo y el bloqueo de 57 cuentas bancarias, cuyo saldo total todavía está pendiente de determinar. También han quedado bloqueados cuatro inmuebles valorados en aproximadamente 1,1 millones de euros.

Trece detenidos ingresan en prisión provisional

A los arrestados se les atribuyen presuntos delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal. Al supuesto dirigente se le imputan, además, la dirección de la organización y blanqueo de capitales, mientras que otro integrante está investigado por tenencia ilícita de armas.

De los 20 detenidos, 17 pasaron a disposición judicial. La autoridad judicial acordó el ingreso en prisión provisional de 13 de ellos, incluido el presunto líder. A otros cuatro les impuso medidas cautelares consistentes en la prohibición de salir del territorio nacional y la retirada del pasaporte.

Los tres detenidos restantes quedaron en libertad tras las consultas realizadas por los agentes con las autoridades judiciales.

La operación contó con la colaboración internacional de Europol y la DEA. Europol participó en el análisis de información, la identificación de investigados y el estudio de posibles conexiones con otras investigaciones europeas. Además, desplazó una oficina móvil para prestar apoyo técnico durante el dispositivo.

Por su parte, la agencia estadounidense facilitó información sobre algunos de los integrantes de la organización y colaboró en el análisis de posibles vínculos internacionales.

La investigación fue desarrollada por la Sección de Policía Judicial de la Guardia Civil de la Zona de Cataluña, con la participación de unidades de Barcelona, Lleida, Madrid y Alicante. También intervinieron equipos de seguridad, unidades especializadas y agentes con perros adiestrados.

Las diligencias y los efectos intervenidos quedaron a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de L’Hospitalet de Llobregat, plaza número 5, encargada de las actuaciones judiciales.