Un agente de la Policía Nacional ha fallecido en Alicante tras resultar arrollado, según la principal hipótesis, por su propio coche patrulla en la calle Campo de Mirra, en el barrio de San Blas, cuando había salido del vehículo para realizar unas gestiones.
El suceso ha tenido lugar este miércoles por la tarde en esta vía de la ciudad. La zona es residencial y registra habitualmente un notable movimiento de vehículos y peatones, lo que ha incrementado el impacto del incidente entre los vecinos.
Fuentes próximas a la investigación han señalado que todo apunta a que el agente ha abandonado el coche patrulla y, en ese momento, el vehículo ha comenzado a moverse de forma inesperada. Según estas mismas fuentes, el coche le ha acabado arrollando pocos instantes después.
La investigación se encuentra todavía abierta y no ha cerrado ninguna línea de trabajo. Sin embargo, la hipótesis principal se centra en un posible fallo al inmovilizar el vehículo o en un movimiento involuntario del coche una vez el policía ha salido de él.
A la espera de la autopsia
Los investigadores se mantienen a la espera del resultado de la autopsia del agente fallecido. Este informe forense será clave para determinar con precisión la causa de la muerte y aclarar si se produjo exclusivamente por el atropello o si ha intervenido algún otro factor.
Las mismas fuentes han recalcado que, hasta que no se conozcan las conclusiones de la autopsia y se analicen todos los indicios recogidos en el lugar, no se podrá confirmar de forma definitiva la secuencia exacta de los hechos. La Policía ha inspeccionado el coche patrulla y el entorno del atropello para reconstruir el momento en que el vehículo empezó a moverse y terminó arrollando al agente.



