Las asociaciones de víctimas de la dana de 2024 en Valencia han advertido de que cada alerta naranja en la zona cero vuelve a convertirse en sinónimo de miedo y desconfianza, y han reclamado que los avisos por lluvias estén bien medidos, sean acertados, se comuniquen con claridad y no incluyan información errónea.
Representantes de las tres principales asociaciones de afectados por la catástrofe del 29 de octubre de 2024 han participado en un diálogo con comunidades golpeadas por desastres naturales. El encuentro ha tenido lugar en la última jornada de la conferencia internacional ‘De la crisis a la recuperación: fortaleciendo la resiliencia regional’, organizada por el Gobierno y la OCDE.
En este foro han intervenido, junto a las víctimas, la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, y la comisionada de Salud Mental del Gobierno, Belén González. Las asociaciones han aprovechado el acto para explicar cómo viven ahora las alertas y para reclamar cambios en la gestión de la información oficial cuando se anuncian lluvias intensas.
Según han expuesto, las advertencias meteorológicas que en otras zonas se siguen con inquietud, en los municipios más afectados de la provincia de Valencia se sienten de forma mucho más intensa. Han insistido en que una alerta naranja en la zona cero activa de inmediato recuerdos del agua, del aislamiento y de la pérdida de vidas.
Han señalado que, a pocas semanas del segundo aniversario de la tragedia, perciben algunas mejoras en su situación personal y colectiva. En concreto, han asegurado que en ciertos aspectos están ‘algo mejor’ gracias al apoyo mutuo entre vecinos y al trabajo de las asociaciones de damnificados. Sin embargo, consideran que todavía queda un largo camino hasta la recuperación completa.
Preocupación por las comisiones de investigación
Los portavoces han lamentado que, en paralelo a este proceso de duelo y reconstrucción, se haya frenado la investigación oficial sobre la gestión de la dana. Han recordado que la convocatoria de elecciones generales ha supuesto el fin de la que consideran la única comisión de investigación ‘seria’, la del Congreso.
Han advertido de que esta comisión parlamentaria estaba analizando la respuesta institucional a las inundaciones y recabando testimonios clave. Ahora temen que ese trabajo quede incompleto o se pierda impulso político. También han criticado la cancelación de una visita prevista de eurodiputados a la zona afectada, que iba a servir para visibilizar las secuelas de la catástrofe.
Las asociaciones reclaman que, pese al calendario electoral, no se cierre el debate sobre qué falló durante la dana y qué debe mejorarse. A su juicio, sin conclusiones claras sobre la gestión de la emergencia será más difícil reforzar los protocolos ante futuros episodios de lluvias extremas en la Comunitat Valenciana.
Miedo renovado cada vez que llueve
En el diálogo se ha puesto especial énfasis en las consecuencias emocionales que siguen sufriendo muchas familias de la zona cero. La presidenta de la Asociación de Damnificados por la DANA Horta Sud, Elisabet González, ha relatado que las últimas alertas por lluvias han reactivado el miedo en los hogares.
Ha explicado que su propio hijo le pregunta si están seguros cuando anuncian precipitaciones intensas, a pesar de que su vivienda se encuentra en un segundo piso. ‘Cualquier día de lluvia me pide que no vaya a trabajar, y cada vez que llueve o truena, piensa en no salir de casa’, ha contado.
González ha recordado que ella misma permaneció cuatro días aislada por la dana hasta que pudo reunirse con su familia. Durante 48 horas sus allegados no tuvieron noticias suyas, una experiencia que, según ha reconocido, todavía pesa en su memoria y condiciona cómo vive ahora cualquier episodio de mal tiempo.
Las asociaciones han subrayado que esta ansiedad se repite en muchos vecinos que perdieron a familiares o vieron sus casas anegadas. Por ello, han insistido en que las alertas oficiales deben ser rigurosas y adecuarse a la realidad del riesgo, para evitar tanto el alarmismo innecesario como los fallos de previsión.
A su entender, una mejor coordinación entre organismos, mensajes claros y una información más detallada sobre las zonas con mayor peligro ayudarían a reducir la incertidumbre. Consideran que estas mejoras en el sistema de avisos son esenciales para reforzar la confianza de la ciudadanía y avanzar en la resiliencia frente a futuros episodios de lluvias extremas en Valencia y el resto de la Comunitat Valenciana.





