Las lluvias podrán dejar hasta 300 l/m2 en el aeropuerto de Castellón en pocas horas

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Las tormentas previstas desde esta tarde en la Comunitat Valenciana podrán acumular hasta 300 l/m2 en el aeropuerto de Castellón y zonas del prelitoral, con riesgo de crecida rápida de ramblas y barrancos.

Las lluvias y tormentas previstas desde esta tarde en la Comunitat Valenciana podrán dejar hasta 300 litros por metro cuadrado en la zona del aeropuerto de Castellón y en áreas del prelitoral, con riesgo de crecida rápida de ramblas y barrancos en pocas horas.

El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, ha advertido de que estos acumulados podrán producirse en un intervalo muy corto. Según ha explicado, la previsión apunta a que la lluvia más intensa se concentre en dos o tres horas. Esto aumenta el riesgo de inundaciones repentinas en puntos vulnerables.

Valderrama ha detallado que ya se ha enviado un aviso Es-Alert a la población. El mensaje ha alcanzado tanto a las zonas con aviso rojo como a aquellas en aviso naranja. El objetivo es alertar por la ‘situación de alto impacto e inestabilidad atmosférica’ prevista para las próximas horas.

El conseller ha pedido extremar la precaución en áreas cercanas a cauces, ramblas y barrancos. Ha subrayado que hay que estar ‘muy atentos’ al posible crecimiento rápido de estos cauces, sobre todo donde puedan producirse tormentas más intensas.

Seguimiento reforzado de la situación

Durante la reunión de seguimiento y coordinación se ha acordado activar un grupo específico de riesgo por inundaciones. Este grupo forma parte del Plan especial frente al riesgo de inundaciones vigente en la Comunitat Valenciana.

En este dispositivo participan la Generalitat, a través del Centro de Coordinación de Emergencias, y la Delegación del Gobierno. También se han implicado las subdelegaciones del Gobierno con sus unidades de Protección Civil, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y las confederaciones hidrográficas.

Todas estas administraciones trabajarán de forma coordinada para compartir información en tiempo real. Así podrán seguir de cerca la evolución del episodio de lluvias intensas y tomar decisiones rápidas si la situación empeora. El objetivo es anticiparse a posibles incidencias y minimizar los riesgos para la población y las infraestructuras.