El yacimiento arqueológico de Los Saladares avanza hacia una nueva etapa con el proyecto de restauración y puesta en valor que prepara el Ayuntamiento de Orihuela. La actuación se desarrollará en los próximos meses, una vez que la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano autorice los trabajos.
El objetivo municipal es recuperar uno de los principales poblados protohistóricos del sureste y el Levante peninsular e incorporar, cuando finalicen las actuaciones, las visitas guiadas a la oferta cultural de Orihuela.
El concejal de Patrimonio Histórico, Matías Ruiz, ha señalado que «después de estos años de investigación y de los trabajos de conservación realizados, damos un paso más con un proyecto que nos permitirá avanzar en la restauración y puesta en valor de Los Saladares».
El proyecto dará continuidad a las labores de consolidación, mantenimiento y conservación realizadas durante las diferentes campañas arqueológicas. Entre ellas figura la cubrición de los cortes excavados con geotextil y la construcción de una hilada de piedras sobre algunos muros.
Estas actuaciones protegen las estructuras originales y facilitan la comprensión del yacimiento por parte de los futuros visitantes. Además, permiten al Ayuntamiento cumplir con sus obligaciones de salvaguarda y conservación del patrimonio cultural valenciano.
Los trabajos de mantenimiento y consolidación los ha licitado el Ayuntamiento de Orihuela y los ha adjudicado a Alebus Patrimonio Histórico SL, empresa especializada en intervenciones relacionadas con el patrimonio cultural.

Cuatro años de excavaciones en Los Saladares
Las diferentes campañas de excavación y conservación han estado supervisadas por Silvia Yus, arqueóloga municipal del Departamento de Patrimonio Histórico, de acuerdo con la normativa autonómica sobre actuaciones arqueológicas.
Los trabajos forman parte del Plan General de Investigación impulsado mediante el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Orihuela y el Departamento de Prehistoria de la Universidad de Alicante, dirigido por el catedrático de Prehistoria Alberto Lorrio.
El plan ha permitido desarrollar excavaciones arqueológicas durante cuatro años, mejorar el conocimiento sobre la evolución del asentamiento, recuperar información estratigráfica y estudiar las características constructivas de sus distintas fases de ocupación.
Las investigaciones también han permitido recuperar diversos bienes muebles, entre ellos un peine de marfil, y analizar la transformación de Los Saladares en un asentamiento orientalizante tras la llegada de influencias procedentes de las colonias fenicias.
Los estudios apuntan además a que el yacimiento desempeñó un papel relevante como centro redistribuidor de productos fenicios a través del río Segura.
«Los Saladares es una pieza fundamental de nuestro patrimonio arqueológico y todo el trabajo que se está realizando nos permite conocer mejor nuestra historia y, al mismo tiempo, garantizar la conservación del yacimiento para las próximas generaciones», ha subrayado Ruiz.
El asentamiento constituye uno de los principales poblados protohistóricos del sureste y el Levante de la Península Ibérica. Su importancia resulta especialmente relevante para analizar el impacto fenicio en las comunidades autóctonas del final de la Edad del Bronce.
Los Saladares fue declarado Bien de Interés Cultural mediante el Real Decreto 2949/1978, de 27 de octubre, como monumento histórico-artístico y arqueológico de carácter nacional.
El Ayuntamiento de Orihuela adquirió el yacimiento mediante escritura pública el 11 de septiembre de 2019 para impulsar las excavaciones, la investigación, la puesta en valor y la futura musealización del enclave.



