Un total de 45 tortugas bobas han nacido esta madrugada en la playa de Muchavista, en El Campello, después de varias semanas de vigilancia permanente sobre el nido localizado el pasado 29 de julio. Los pequeños ejemplares han sido medidos y pesados antes de su liberación al mar y presentaban un estado de salud excelente.
La eclosión ha comenzado alrededor de las 1.20 horas. A las 4.00 horas ya habían salido del nido 45 tortugas de las 61 que formaban la puesta. Los responsables del dispositivo esperan que durante este miércoles puedan nacer más ejemplares.
El investigador de la Unidad de Zoología Marina del Instituto Cavanilles de la Universitat de València, Jesús Tomás, se desplazó este martes hasta Muchavista ante la proximidad de la eclosión. El experto había advertido de que el nacimiento podía producirse en cuestión de horas.
Semanas de vigilancia en Muchavista
El nacimiento ha puesto fin a semanas de espera en el campamento instalado junto al nido, a la altura del Rincón de la Zofra. El dispositivo ha contado con voluntarios de la asociación Ágoras Climáticas, que han mantenido turnos continuos para proteger la puesta.
La vigilancia se intensificó durante los últimos diez días y pasó a mantenerse durante las 24 horas ante la proximidad de la eclosión. La asociación Xaloc ha aportado el material necesario para mantener el campamento y desarrollar las tareas de protección.
La coordinadora del operativo, Susi Ivañez, asegura que «ha sido increíble la expectación que se ha levantado». Ivañez comparte las labores de coordinación con Carlos Bernárdez, Pepe Huertas y José Miguel Gil.
Durante las últimas semanas, el recinto también ha recibido numerosas visitas. Los voluntarios han organizado actividades destinadas a niños y adolescentes para explicar el ciclo de vida de las tortugas marinas y las amenazas que afronta la fauna marina.
«En estos días hemos recibido muchas visitas, y hemos organizado una actividad semanal orientada a menores y adolescentes, a los que mediante juegos enseñamos a respetar la naturaleza, además del ciclo de vida y las amenazas que persiguen a las tortugas y la fauna marina en general por la contaminación y el cambio climático», explica Ivañez.
La coordinadora destaca además la implicación de los voluntarios durante las últimas semanas. «Estábamos todos nerviosos, y los del turno de noche solían comentar que estaban deseando que el nacimiento les tocara a ellos. Y así ha sido», señala.
Las concejalías de Turismo y Medio Ambiente de El Campello, dirigidas por Marisa Navarro y Marcos Martínez, respectivamente, han colaborado con las asociaciones responsables de la vigilancia.
El incremento de las nidificaciones de tortuga boba en las costas mediterráneas también llevó al Ayuntamiento, Ágoras Climáticas y Xaloc a organizar una jornada técnica y ciudadana sobre estos episodios. La actividad contó con Jesús Tomás para explicar los protocolos de rescate, protección y supervisión de los nidos.











