El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha instado este lunes en Alicante a rebajar la crispación política y a pactar en el Congreso un nuevo modelo de financiación autonómica que ha definido como una ‘oportunidad histórica’ para todas las comunidades.
Antes de un almuerzo de trabajo con la Asociación de Empresarios Valencianos (AVE), España ha pedido a los grupos que dejen a un lado ‘el ruido, la furia y la crispación’ y que centren el debate en los datos y las cifras del modelo planteado por el Gobierno.
Llamamiento a un acuerdo amplio
El ministro ha defendido que el nuevo sistema llega 17 años después del vigente y ha subrayado que, según la propuesta del Ejecutivo, ‘ninguna comunidad autónoma pierde‘. Ha descrito la oferta como ‘una propuesta que no tiene parangón en nuestra historia’.
España ha explicado que el objetivo del Gobierno es que el acuerdo permita disponer de más recursos para las autonomías. Para ello, ha instado a los diputados a reflexionar y a pensar ‘en la unidad de nuestro país’ a la hora de decidir su voto en el Congreso.
El titular de Hacienda ha remarcado que el debate no debe centrarse en la confrontación ideológica, sino en cómo asegurar más financiación para los servicios esenciales que gestionan las comunidades. Ha recordado que el modelo condiciona directamente la capacidad para sostener la sanidad, la educación y las políticas sociales.
Prioridad para territorios infrafinanciados
España ha destacado que ‘hay territorios como Murcia y la Comunitat Valenciana que no pueden esperar más y que necesitan la estabilidad para conseguir los recursos necesarios’. Ha vinculado esa estabilidad a un acuerdo amplio sobre el nuevo sistema de financiación.
Según ha señalado, la propuesta del Gobierno ‘mejora con mucho‘ las demandas que habían planteado previamente los propios presidentes autonómicos. Por ello, ha admitido su sorpresa ante la actitud de algunos responsables territoriales que, según ha dicho, ‘no quieran sentarse a negociar y digan no de entrada’.
El ministro ha apelado al ‘sentido común’ de las fuerzas políticas en el Congreso. A su juicio, ‘oportunidades históricas como ésta, dudo mucho que se vuelvan a repetir’, por lo que ha insistido en que los partidos se sienten a negociar el modelo en profundidad antes de fijar su posición definitiva.
España ha defendido que el nuevo sistema debe ofrecer certidumbre financiera a las comunidades durante los próximos años. Ha recalcado que esa previsibilidad es clave para que los gobiernos autonómicos planifiquen inversiones y mantengan la calidad de los servicios públicos sin sobresaltos presupuestarios.
El encuentro con AVE ha servido también para trasladar a los empresarios el mensaje de que una financiación más justa para territorios como la Comunitat Valenciana y Murcia repercute directamente en la actividad económica. España ha apuntado que un flujo de recursos estable facilita la inversión en infraestructuras, educación y bienestar, factores que influyen en la competitividad empresarial.
Ante los representantes de AVE, el ministro ha reiterado que el Gobierno mantiene abierta la puerta al diálogo con todas las formaciones. Ha insistido en que el margen de negociación está en los detalles técnicos, siempre que se respete el principio de que ninguna comunidad pierda recursos respecto a la situación actual.



