El final del verano devuelve poco a poco el protagonismo a uno de los grandes atractivos de la provincia de Alicante: sus rutas de senderismo. Septiembre sigue exigiendo precaución ante las altas temperaturas, especialmente en las horas centrales del día. Sin embargo, el avance del mes abre la puerta a recuperar recorridos que durante julio y agosto pueden resultar poco aconsejables por el calor.
Desde sendas rodeadas de bosque mediterráneo hasta caminos con vistas al mar, Alicante ofrece opciones para quienes buscan rutas relativamente sencillas. También hay excursiones que pueden realizarse sin afrontar grandes travesías de montaña.
Font Roja, uno de los grandes clásicos
El Parque Natural del Carrascal de la Font Roja, entre Alcoy e Ibi, es uno de los espacios naturales más conocidos de la provincia. Sus senderos permiten conocer uno de los bosques mediterráneos mejor conservados del territorio alicantino. Además, cuentan con recorridos de diferente dificultad y numerosas opciones para una excursión de mañana.
La zona del santuario y el centro de visitantes sirve como punto de partida para varias alternativas. Para quienes se inician en el senderismo, lo más recomendable es optar por los itinerarios cortos. Asimismo, es mejor evitar plantearse como primera salida recorridos con grandes desniveles.

Serra de Mariola
Entre l’Alcoià, el Comtat y las comarcas vecinas se extiende otro de los grandes espacios naturales del interior alicantino. La Serra de Mariola reúne caminos rurales, antiguas masías, fuentes, cavas y una vegetación vinculada históricamente al aprovechamiento de plantas aromáticas.
Municipios como Alcoy, Cocentaina, Agres, Alfafara o Banyeres de Mariola funcionan como puntos de acceso a diferentes recorridos. Aquí resulta especialmente importante escoger la ruta en función de la experiencia del grupo. De hecho, bajo la misma denominación de Serra de Mariola existen desde paseos sencillos hasta itinerarios mucho más exigentes.

Biar para combinar senderismo y patrimonio
Biar ofrece una opción interesante para quienes no quieren dedicar toda la jornada exclusivamente a caminar. El municipio dispone de senderos naturales y rutas PR-V, además de recorridos tematizados y propuestas familiares. La excursión puede completarse después con una visita al casco histórico y al entorno del castillo.
Esta combinación convierte la localidad en una opción especialmente cómoda para familias o grupos que quieran repartir el día entre naturaleza y turismo cultural.

Cabo de las Huertas, caminar junto al Mediterráneo
No todas las rutas tienen que llevar al interior. En la ciudad de Alicante, el entorno del Cabo de las Huertas permite caminar junto al Mediterráneo por un paisaje de pequeñas calas y zonas rocosas. Está situado entre la playa de la Albufereta y San Juan.
Es una alternativa especialmente interesante al final de la tarde, cuando disminuye la intensidad del sol. Aunque sigue siendo necesario evitar las horas de mayor calor y llevar agua. El cabo mantiene además actividades vinculadas a la observación del cielo y el astroturismo dentro de la oferta turística de Alicante.

Serra Gelada
Entre Benidorm, l’Alfàs del Pi y Altea se encuentra otro de los grandes escenarios para caminar con vistas al Mediterráneo. El Parque Natural de la Serra Gelada ofrece rutas de distinta dificultad. Por lo tanto, quienes busquen una salida sencilla deben seleccionar previamente los itinerarios menos exigentes y no confundirlos con la travesía completa de la sierra, mucho más dura. Las vistas sobre el litoral son uno de sus principales atractivos.

Antes de salir, comprobar siempre las condiciones
El hecho de que septiembre marque el final meteorológico del verano no significa que hayan desaparecido los riesgos asociados al calor. Conviene consultar la previsión, evitar el tramo central del día, llevar suficiente agua y protección solar. Además, hay que adaptar la distancia al nivel físico de los participantes.
También es recomendable comprobar antes de desplazarse posibles restricciones temporales de acceso a espacios naturales. Esto es especialmente importante cuando exista riesgo de incendio, episodios meteorológicos adversos o trabajos forestales.
El calzado adecuado y un teléfono con batería completan unas precauciones básicas que pueden marcar la diferencia incluso en recorridos considerados sencillos. Septiembre funciona así como mes de transición: todavía conserva jornadas plenamente veraniegas. Sin embargo, empieza a devolver a senderistas y excursionistas algunos de los paisajes de montaña que Alicante ofrece mucho más allá de sus playas.


