El curso arranca en la Comunitat Valenciana con menos alumnos, subida salarial y nuevas protestas docentes

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El curso escolar ha comenzado en la Comunitat Valenciana con menos alumnado pero más profesorado, subida salarial, reducción de ratios y la reactivación de las movilizaciones docentes tras la huelga del pasado curso.

El curso escolar ha comenzado este miércoles en la Comunitat Valenciana con menos alumnado en la enseñanza pública, más profesorado, subida salarial para los docentes y la reactivación de las movilizaciones sindicales tras la huelga educativa indefinida del pasado curso, que se mantiene en suspenso.

Las clases han arrancado en Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional, tanto en FP Grado Básico como en los ciclos de Grado Medio y Superior. Este año han entrado en funcionamiento 28 nuevos centros educativos repartidos por el territorio autonómico.

En total, la red pública cuenta con 808.688 alumnos, lo que supone 2.042 menos que el curso anterior, mientras que el número de docentes asciende a 83.921, es decir, 385 más. La bajada de alumnado se vincula al descenso continuado de la natalidad.

Por provincias, la de Valencia concentra 404.450 estudiantes, seguida de Alicante con 305.280 y Castellón con 98.958. Este reparto confirma el peso demográfico del área de Valencia dentro del sistema educativo autonómico.

Subida salarial y nuevos derechos laborales

El Gobierno valenciano ha ratificado este martes, en un pleno extraordinario y monográfico, el acuerdo de subida salarial para el profesorado no universitario pactado con los sindicatos ANPE y CSIF. El incremento ha empezado a aplicarse este mes de septiembre.

Según este acuerdo, los docentes recibirán desde este mes 75 euros más en su nómina mensual. A partir de enero de 2027 se sumarán otros 75 euros al mes. Desde inicios de 2028 se añadirán 50 euros adicionales, hasta completar una subida total de 200 euros mensuales.

En ese momento se incorporará también en las nóminas lo que se acuerde de forma adicional con el Ministerio de Educación y el correspondiente incremento del IPC. El Gobierno valenciano ha presentado este calendario como una mejora progresiva del poder adquisitivo del profesorado.

El pleno del Consell ha aprobado además la concesión de seis días libres para los docentes. Tres de esos días serán lectivos y los otros tres no lectivos. Estas medidas se aplicarán a todo el personal docente tanto de la educación pública como de la concertada.

Asimismo, se ha reconocido el derecho a la desconexión digital de maestros y profesores. Este derecho pretende limitar las comunicaciones fuera del horario laboral y evitar la prolongación constante de la jornada más allá del tiempo de trabajo establecido.

Reducción de ratios y más plazas de FP

El inicio de curso llega con una reducción de ratios por grupo, que comienza a aplicarse de forma progresiva. La media en Infantil y Primaria se sitúa en 20,6 alumnos por aula. En ESO la ratio media es de 24,1 estudiantes y en Bachillerato alcanza los 28,6.

La Formación Profesional ha superado por primera vez la barrera de los cien mil alumnos. Además, este curso se han incorporado 19 nuevos ciclos formativos. Las Escuelas Oficiales de Idiomas ofrecen 90.000 plazas para la enseñanza de lenguas.

En el apartado de infraestructuras educativas, la Conselleria de Educación ha informado de que hay 422 obras en marcha en centros de la Comunitat Valenciana. La inversión asociada a estas actuaciones asciende a 820,15 millones de euros.

Se reactivan las protestas docentes

El arranque del curso está marcado también por el conflicto abierto entre la Conselleria de Educación y los sindicatos docentes. El pasado curso, el profesorado de la enseñanza pública no universitaria protagonizó una huelga educativa indefinida entre el 11 de mayo y el 11 de junio.

Esa huelga se encuentra actualmente suspendida, pero no desconvocada. La gran mayoría de los docentes, el 87 %, ha rechazado aprobar en su conjunto el último documento de acuerdo global presentado por la Conselleria. Solo han aceptado el punto relativo a la simplificación burocrática, uno de los ocho bloques negociados.

Sindicatos y Administración siguen sin alcanzar un consenso en materias clave como ratios, infraestructuras, inclusión educativa, Formación Profesional, plantillas y política lingüística vinculada al valenciano. Además, las organizaciones sindicales han añadido este verano una nueva exigencia.

Los sindicatos reclaman derogar la modificación de las funciones de la Inspección educativa incluida en la ley de acompañamiento a los presupuestos de la Generalitat. Consideran que este cambio orienta la Inspección a la ‘persecución de docentes’, una valoración que han manifestado públicamente.

Ante lo que califican como ‘una falta de avances reales y significativos por parte de la Conselleria de Educación‘ respecto a sus reivindicaciones, los sindicatos mayoritarios, STEPV, UGT y CCOO, han decidido iniciar el curso con nuevas acciones de protesta.

La primera movilización será una manifestación convocada para este sábado por la tarde en las ciudades de Alicante, València y Castellón de la Plana. El día anterior, el viernes por la tarde, se ha organizado una ‘marcha lenta’ en bicicleta en la ciudad de València como acto previo.

Impacto de los resultados PISA 2025

El nuevo curso arranca también bajo la sombra de los malos resultados del informe PISA 2025, elaborado por la OCDE y conocido este martes. Este estudio internacional evalúa el desempeño del alumnado en competencia lectora, matemática y científica.

En la Comunitat Valenciana, los resultados sitúan al sistema educativo autonómico a la cola en España en las tres competencias analizadas. Además, reflejan un descenso del rendimiento medio respecto a la edición de 2022.

En Lectura, la Comunitat Valenciana alcanza 423,52 puntos, lo que supone 58,24 puntos menos. En Matemáticas obtiene 434,66 puntos, con una caída de 38,10 puntos. En Ciencias se queda en 450,23 puntos, 32,69 menos que en la medición anterior.

Estos datos se convierten en un elemento central del debate educativo de inicio de curso. Los sindicatos y parte de la comunidad educativa los vinculan a las condiciones de trabajo en los centros y a la necesidad de más recursos, mientras la Conselleria defiende sus medidas de refuerzo y reorganización del sistema.