Dénia ha vivido una madrugada infernal, con temperaturas que no han bajado de los 30 grados y un registro de 33 grados a las 2.00 horas, en una noche tórrida que también ha dejado mínimas superiores a los 25 grados en gran parte del litoral de la Comunitat Valenciana.
La ola de calor nocturno
Según los datos de la Asociación Valenciana de Meteorólogos (Avamet), a las 2 de la madrugada los termómetros marcaban 29 grados en Peñíscola, Corbera y Busot, con un caso por cada provincia valenciana.
La ola de calor nocturno también ha afectado a las capitales. En la ciudad de València y en la de Castellón, así como en el municipio alicantino de Penáguila, se registraban 28 grados a esa misma hora.
En Alicante, Torrevieja, Alcoy, Oliva y Onda las estaciones marcaban 27 grados de temperatura mínima durante la madrugada, lo que ha impedido un descanso reparador para muchos vecinos.
En Xàtiva, Otos y Castellfort, este último situado a unos 1.200 metros de altitud, las mínimas han sido de 26 grados, un valor muy alto incluso en zonas de interior y montaña.
El calor nocturno también se ha dejado notar en otras localidades como Elche, Biar, Gestalgar, Sacañet y Dos aguas, donde los termómetros han registrado 25 grados durante la noche, consolidando una de las madrugadas más bochornosas del verano en la Comunitat Valenciana.
Noches tórridas o ecuatoriales
Este tipo de noches, denominadas tórridas o ecuatoriales, se caracterizan por mínimas que no bajan de 25 grados y, en algunos puntos, de 30. Esta situación complica el descanso, aumenta la sensación de bochorno y puede afectar de forma especial a personas mayores, menores y población vulnerable, que sufren más las consecuencias del calor persistente.
Aunque las máximas se registran durante el día, estos episodios de calor nocturno prolongado agravan la sensación térmica acumulada en viviendas y calles. Además, refuerzan la percepción de un verano especialmente sofocante en las zonas costeras de la Comunitat Valenciana.



