La Policía Nacional ha desarticulado un grupo criminal dedicado al tráfico de cocaína y hachís a gran escala en la Comunitat Valenciana y ha detenido a cinco personas en diferentes puntos de España, tres de las cuales han ingresado ya en prisión provisional.
La investigación se ha iniciado el pasado mes de marzo, cuando agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Jefatura Superior de Policía de la Comunitat Valenciana han recibido indicios de que un hombre podría estar implicado, junto a varios colaboradores, en el tráfico de drogas a gran escala.
A partir de estas primeras informaciones, los investigadores han seguido los movimientos de los sospechosos y han comprobado que la organización presuntamente trasladaba cocaína y hachís desde distintos puntos del campo de Gibraltar hasta otras provincias españolas. La droga viajaba por carretera aprovechando la red viaria nacional, lo que permitía a la red mover grandes cantidades sin llamar la atención.
Colaboración con unidades especializadas
Para avanzar en el caso, los agentes de la Jefatura Superior han trabajado de forma conjunta con los Grupos de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (GRECO) de la Comisaría General de Policía Judicial. Esta coordinación ha permitido constatar que los investigados formaban un grupo criminal estructurado dedicado a la adquisición y distribución de cocaína y hachís en la Comunitat Valenciana.
Según las mismas fuentes, la red utilizaba numerosos vehículos, tanto de su propiedad como de alquiler. En estos coches transportaban la droga oculta en ‘caletas’, compartimentos creados en diferentes puntos del interior de los vehículos para esconder la sustancia estupefaciente y otros elementos relacionados con la actividad ilícita.
Los agentes han comprobado además que la organización estaba formada por personas con funciones muy definidas. Cada miembro asumía un rol concreto, desde la logística de los viajes hasta la ocultación de los vehículos. Para dificultar la labor policial, realizaban frecuentes cambios de coche, que guardaban en distintos lugares, y aplicaban maniobras evasivas y de contravigilancia durante los trayectos.
Detención en Sevilla y registros en Valencia
En el marco de la operación, los policías han practicado una primera detención cerca de un municipio sevillano. En ese dispositivo han arrestado a dos de los principales responsables de la organización cuando transportaban por carretera 149 kilogramos de hachís ocultos en dos vehículos ‘caleteados’. Esta intervención ha permitido asegurar una importante cantidad de droga que, según la investigación, se dirigía a otras provincias para su distribución.
Tras este primer golpe al grupo criminal, los agentes han solicitado diversos mandamientos judiciales que han autorizado ocho registros domiciliarios en viviendas situadas en distintos municipios de la provincia de Valencia. En estos registros se han producido tres detenciones más, correspondientes al resto de integrantes localizados de la organización.
Durante estas entradas y registros, la Policía Nacional ha intervenido numerosos efectos relacionados con la actividad investigada. Entre ellos figuran varios teléfonos móviles, básculas y útiles para la preparación y manipulación de drogas, un cuchillo, varias máquinas de contar billetes y un detector de radio balizas, un dispositivo empleado para detectar posibles seguimientos electrónicos.
Además, los agentes han incautado 25 gramos de sustancia estupefaciente tipo MDMA, 63.735 euros en efectivo y siete vehículos presuntamente vinculados a la red. Todo este material se incorpora ahora a la causa como prueba del funcionamiento de la organización y de su capacidad económica.
De los cinco detenidos, uno de ellos con antecedentes policiales, tres han ingresado en prisión provisional por orden judicial. Las mismas fuentes policiales han indicado que la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones, tanto de colaboradores como de posibles responsables de otros niveles de la estructura criminal.



