Agosto de 2026 ha sido el mes más cálido registrado en la Comunitat Valenciana, con una temperatura media de 26,5 grados, lo que supone 2,1 grados por encima de la climatología de referencia y confirma un episodio de calor persistente y generalizado en todo el territorio.
Según el balance de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la primera quincena de agosto ha mantenido temperaturas entre 2 y 3 grados por encima de los valores habituales. No se ha producido una sola gran ola de calor, pero sí un ambiente constante de calor y bochorno, tanto de día como de noche.
El 19 de agosto, día más cálido del mes, la entrada de viento de poniente ha disparado los termómetros. Las temperaturas han superado los 42 grados en muchas localidades del litoral y prelitoral de las provincias de Valencia y Alicante, en una jornada en la que Aemet ha activado el aviso rojo por temperaturas máximas en el litoral de Valencia y el norte de Alicante.
Ese día, Carcaixent ha alcanzado 44,5 grados y Xàtiva 44,3. En el observatorio de València se han medido 42,8 grados, el cuarto valor más alto desde el inicio de las observaciones en 1869. Solo lo superan los 44,5 grados del 10 de agosto de 2023 y los 43 grados registrados el 26 de julio de 1881 y el 27 de agosto de 2010.
Aemet ha destacado que es la primera vez, desde la implantación del plan Meteoralerta, que en un mismo año se ha activado cinco días el aviso rojo por temperaturas máximas en la Comunitat Valenciana: cuatro días en julio y uno en agosto.
Además, el viento de poniente ha continuado durante la madrugada del día 20, lo que ha impedido refrescar el ambiente. En muchas localidades la temperatura ha permanecido por encima de los 30 grados durante toda la noche y las primeras horas de la mañana, con una fuerte sensación de calor acumulado.
Año 2026, el más cálido desde 1950
Si se tienen en cuenta los ocho primeros meses del año, 2026 está teniendo un carácter extremadamente cálido en la Comunitat Valenciana. Aemet señala que es el periodo enero-agosto más cálido al menos desde 1950, lo que refuerza la tendencia de los últimos años.
Los cinco periodos equivalentes más calurosos corresponden, por este orden, a 2026, 2024, 2025, 2023 y 2022. Todos ellos se concentran en el último lustro, lo que, según Aemet, confirma una sucesión de años muy cálidos.
Lluvias irregulares y tormentas intensas
En cuanto a las precipitaciones, agosto ha sido un mes pluviométricamente normal en la Comunitat Valenciana. La precipitación media acumulada ha alcanzado 24,6 litros por metro cuadrado, un 9 % por encima del promedio climático del periodo 1991-2020, situado en 22,7 litros por metro cuadrado.
Sin embargo, la distribución de las lluvias ha sido muy irregular. Las precipitaciones han llegado sobre todo en forma de tormentas de corta duración, que han afectado con más intensidad al norte de Alicante y al sur de Valencia. Estas situaciones han concentrado en pocas horas lo que suele llover en varios días.
Por provincias, agosto ha sido especialmente seco en Castellón, donde se ha registrado un déficit medio del 41 %. En Alicante ha habido un ligero superávit del 8 %, mientras que en la provincia de Valencia el superávit ha alcanzado el 54 %, lo que refleja un comportamiento muy contrastado en distancias relativamente cortas.
Las lluvias del día 20 han sido generalizadas en el sur de Valencia y el norte de Alicante, con tormentas de gran intensidad. En menos de una hora se han superado los 40 litros por metro cuadrado en algunos puntos, lo que ha provocado acumulados muy elevados en muy poco tiempo.
Lo más significativo de ese episodio, según Aemet, han sido los reventones húmedos asociados a las tormentas. Estas descargas han generado rachas de viento que han llegado a superar los 100 kilómetros por hora en localidades de las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baixa.
También han destacado, aunque en una escala mucho más local, las tormentas del día 15 en Bejís y del día 16 en Castellfort. A lo largo del mes, muchas tormentas han provocado rachas muy fuertes de viento y reventones tanto secos como húmedos.
Algunas de estas tormentas han sido secas o con muy poca precipitación. Entre ellas, las de los días 7 y 20 han tenido consecuencias especialmente graves, ya que han estado relacionadas con los incendios de Tírig-Catí y Segorbe-Gátova, favorecidos por el viento fuerte y la vegetación muy seca tras un verano de calor extremo.



