El incendio forestal declarado el pasado jueves en Segorbe (Castellón) ha entrado esta tarde en sus horas de mayor riesgo, tras quemar más de 600 hectáreas de masa forestal, parte de ellas en la Sierra Calderona, y mantener fuera de sus casas a un millar de vecinos del municipio valenciano de Gátova.
Según ha informado el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, en la extinción participan de forma coordinada el Consorcio de Bomberos de Valencia, los bomberos forestales de la Generalitat, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y dotaciones municipales de València y Castellón.
En el dispositivo trabajan unos 350 efectivos terrestres apoyados por 25 medios aéreos, que tratan de contener el avance de las llamas y asegurar un perímetro de casi 15 kilómetros en un incendio que sigue activo y que ha entrado en lo que los servicios de emergencia consideran ‘las horas cruciales del día’.
Riesgo elevado por la sequía y el calor
El Consorcio de Castellón ha advertido de que ‘el estrés hídrico que acumula la vegetación, debido al prolongado déficit de lluvias, sumado a los continuados episodios de altas temperaturas durante el verano, están propiciando situaciones con evoluciones puntuales en los incendios muy violentas’.
Esta combinación de sequía prolongada y calor ha favorecido que el monte esté extremadamente seco. Por tanto, cualquier cambio de viento o aumento de la temperatura puede reactivar focos y complicar las tareas de extinción en pocos minutos.
Los servicios de emergencia han centrado sus esfuerzos en frenar el frente que afecta a la Sierra Calderona, una zona de alto valor ambiental y muy frecuentada. Además, han reforzado la protección de las áreas próximas a Gátova para evitar daños en zonas habitadas.
A las 18.00 horas se ha convocado una nueva reunión del Cecopi para analizar la situación y la evolución del incendio, revisar la estrategia de extinción y valorar si es necesario mantener o modificar las medidas de evacuación y seguridad en los municipios afectados.



