El litoral de la Comunitat Valenciana ha encadenado otra noche tórrida, con mínimas que no han bajado de los 26 grados en Miramar y de los 25 grados en las tres capitales de provincia, según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunitat Valenciana.
Las temperaturas nocturnas se han mantenido muy elevadas tanto en zonas urbanas como en áreas rurales. Esta situación ha dificultado el descanso nocturno y ha consolidado una racha prolongada de noches extremadamente cálidas en pleno mes de agosto.
En Miramar se ha registrado la mínima más alta, con 26,1 grados. En Alicante la temperatura mínima ha sido de 25,7 grados, al igual que en Sollana, en el Tancat de Mília, en la marjal. En Pego y València la mínima se ha quedado en 25,5 grados.
En Castellón, Xàbia y Oliva los termómetros no han bajado de 25,2 grados. En Torreblanca la temperatura mínima ha sido de 24,8 grados y en Benidorm de 24,7 grados, valores que siguen considerándose muy altos para la noche.
Récord de noches tórridas en Castellón
Aemet ha indicado que, a fecha de 5 de agosto, el observatorio de Castellón ya ha alcanzado su máximo histórico de noches tórridas, con un total de 14. Este valor supone que en casi la mitad de las noches del verano reciente las mínimas no han bajado de 25 grados.
En València se han contabilizado 16 noches tórridas desde el inicio del verano, lo que representa el tercer valor más alto de la serie histórica. Esto confirma una tendencia a noches cada vez más cálidas en la capital valenciana.
En Alicante se han registrado 11 noches tórridas hasta el momento, el segundo valor más alto desde que hay registros en este observatorio. Aunque la cifra es menor que en València, Aemet ha recalcado que sigue siendo muy significativa.
Perspectivas para los próximos días
Según Aemet, durante los próximos días las temperaturas se mantendrán sin grandes cambios en el conjunto de la Comunitat Valenciana. Se esperan valores medios unos 2 grados por encima del promedio normal de la primera quincena de agosto.
Esto implica que las noches seguirán siendo calurosas y que las mínimas podrían continuar por encima de lo habitual para estas fechas. Sin embargo, Aemet ha precisado que el ambiente será notablemente menos cálido que el registrado durante las olas de calor de julio.
La persistencia de estas noches tórridas puede aumentar la sensación de bochorno, sobre todo en zonas costeras con alta humedad. Además, obliga a mantener la atención sobre colectivos vulnerables, como personas mayores o con problemas de salud, que sufren más las dificultades para descansar cuando las mínimas siguen tan altas.





