La Guardia Civil ha detenido a cuatro hombres de entre 26 y 50 años como presuntos integrantes de una organización criminal dedicada a robar en viviendas de las provincias de Alicante y Murcia. Utilizaban el conocido como método del hilo. A los arrestados se les atribuyen asaltos cometidos en domicilios habitados de Ibi, Jijona y Monóvar. Además, también en la localidad murciana de Yecla.
La operación, denominada Hilito, ha permitido realizar cuatro registros en Alicante capital. Allí los agentes han recuperado dinero, joyas, lingotes de oro, teléfonos móviles de alta gama, ropa y complementos de marcas, así como botellas de bebidas alcohólicas de elevado valor.
Durante los registros también se han intervenido numerosas herramientas especializadas para abrir puertas mediante técnicas como el impresioning o el bumping. Asimismo, han localizado dispositivos inhibidores de frecuencia y detectores de señales. Los investigadores han localizado además una pistola simulada, cuatro turismos y una motocicleta.
Los cuatro detenidos han sido puestos a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Ibi, plaza número 2. Este tribunal ha decretado su ingreso en prisión.
Marcaban las puertas con un hilo de pegamento
La investigación comenzó en abril. Fue después de que la Guardia Civil detectara varias viviendas de distintas localidades de Alicante y Murcia cuyas puertas habían sido marcadas con un hilo de pegamento.
El grupo colocaba ese hilo entre el marco y la puerta de numerosos domicilios de un mismo bloque. De este modo podía comprobar si la vivienda había sido abierta durante las horas siguientes. Cuando el hilo permanecía intacto durante más de un día, los sospechosos consideraban que probablemente no había nadie en el interior. En ese caso, procedían a forzar la cerradura.



Los autores empleaban preferentemente métodos poco invasivos, como el impresioning o el bumping, que permiten manipular el bombín sin dejar apenas señales visibles. Esta forma de actuación dificultaba que los vecinos advirtieran la entrada de los ladrones. Además, provocaba que algunos propietarios no descubrieran el robo hasta que echaban en falta dinero, joyas u otros objetos de valor.
Cuando las cerraduras ofrecían mayor resistencia, recurrían a herramientas más agresivas, como patas de cabra o radiales. Según la investigación, seleccionaban principalmente viviendas habitadas en las que esperaban encontrar bienes de elevado valor.
Cambios frecuentes de vehículos
Las pesquisas permitieron identificar y localizar a los cuatro integrantes del grupo. Además de los robos con fuerza en viviendas habitadas, se les imputan los delitos de conspiración para la comisión de delitos y pertenencia a grupo criminal.
Los sospechosos cambiaban con frecuencia los vehículos utilizados durante los desplazamientos y la comisión de los robos. Esta era una práctica con la que trataban de dificultar su identificación y el seguimiento policial.
La operación ha sido desarrollada por el Equipo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Alicante y las áreas de Investigación de los puestos principales de la Guardia Civil de Ibi y San Juan. También han participado efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana de Alicante y Torrevieja.





