El Shakespeare’s Globe de Londres ha estrenado una versión flamenca de la comedia ‘Trabajos de amor perdidos’ de William Shakespeare, dirigida por Indiana Lown-Collins, creadora angloespañola de 33 años que se ha criado en Pinoso (Alicante). La producción, que ha generado gran expectación por ser la primera vez que el teatro incorpora el flamenco a su escenario, combina verso isabelino, cante y baile y permanecerá en cartel hasta el 13 de septiembre.
Lown-Collins, que creció bailando sevillanas, explica que Shakespeare y el flamenco se han desafiado y se han complementado a través de sus ritmos y cadencias. La directora destaca además que la acústica del Globe, un espacio al aire libre construido en madera que reproduce las condiciones de un teatro del siglo XVI, resulta especialmente adecuada para el zapateado.
Rimas, ritmos y palos
‘Trabajos de amor perdidos’, escrita en 1598, es una de las primeras obras del dramaturgo inglés y está considerada una de las más complejas por sus juegos de palabras y su intenso uso de la rima. Su final abierto y de tono agridulce ha contribuido a que se represente menos que otras comedias de Shakespeare.
La acción se sitúa en la corte del reino de Navarra, en un territorio del antiguo reino que hoy forma parte de Francia. La trama sigue al rey Fernando y a tres nobles que han renunciado al amor para dedicarse por completo al estudio. Sin embargo, la llegada de la princesa de Francia, convertida en esta adaptación en princesa de España, y de sus damas hace saltar ese pacto por los aires.
Lown-Collins afirma que buscaba una obra de Shakespeare que pudiera funcionar dentro de un mundo flamenco, en el que el flamenco fuese también un lenguaje escénico más. ‘Quería encontrar una obra de Shakespeare que pudiera funcionar dentro de un mundo de flamenco, donde el flamenco pudiera ser otro de los lenguajes. Me interesaba cómo sus ritmos y palos podían dialogar con Shakespeare’, señala.
La directora sostiene igualmente que siempre ha pensado que el flamenco encajaría bien en el Globe. ‘Siempre pensé que el flamenco funcionaría muy bien en el Globe porque es mágico a nivel sonoro’, añade, en referencia al teatro circular que se alza a orillas del Támesis desde 1997 y que recrea el edificio original de 1599.
Un elenco internacional con acento español
La producción ha tomado forma tras varios talleres experimentales y ha acabado reuniendo a un elenco con fuerte presencia española. En el reparto figuran actores como Norah López, Bea Segura y Andro Crespo, junto a artistas flamencos como el guitarrista Adrián Solá, el cantaor Carlos Lobo y la bailaora Anita La Maltesa.
Lown-Collins subraya que uno de sus objetivos ha sido respetar la autenticidad del género. ‘Deseaba hacerlo auténtico. El flamenco es mi cultura y quería dedicarle tiempo para que la obra no pareciera un pegote sin sentido’, remarca.
Durante seis semanas, los catorce intérpretes han recibido formación intensa en flamenco de la mano de la coreógrafa Carmen Igarza. Han realizado tres horas de ensayo diarias y, según la directora, los resultados han sido sorprendentes. ‘Han sudado y han dado su sangre y su corazón. El primer día estaban todos un poco en shock, pero ahora hay momentos en que pensarías que han salido de Sevilla’, relata.
También el vestuario y el calzado han cobrado protagonismo en el proceso. ‘Los primeros días los hombres decían: Madre mía, esto tiene mucho tacón, no sé si voy a poder. Y ahora no se los quieren quitar’, comenta Lown-Collins entre bromas.
Para varios miembros del reparto, la experiencia ha sido transformadora. La actriz catalana Bea Segura, que interpreta a la dama de honor Rosaline, confiesa que el contacto intenso con este arte ha supuesto un hallazgo personal. ‘El flamenco ha sido un descubrimiento maravilloso‘, asegura.
Segura reconoce que apenas sabía bailarlo cuando se presentó a las pruebas. ‘Yo realmente no sabía bailarlo. Cuando hice la prueba les dije que sí, que yo tenía mucho arte, pero el flamenco es muy disciplinado’, recuerda entre risas.
Tanto Lown-Collins como Segura coinciden en señalar el protagonismo que alcanzan las mujeres en el flamenco. Consideran que ese poderío femenino enlaza bien con la obra de Shakespeare y con la forma en que el flamenco expresa emociones humanas intensas como el dolor, la pérdida, el amor o el desamor.
Las primeras funciones previas al estreno han dejado sensaciones positivas. Según ambas artistas, el público se ha mostrado muy receptivo, se ha reído y ha disfrutado del ambiente festivo, llegando a vitorear las frases en español que aparecen en la función.
Lown-Collins celebra especialmente la respuesta de la comunidad hispanohablante que vive en Londres. ‘Me hace mucha ilusión porque hemos tenido muchos españoles en la audiencia, algo que no recuerdo haber visto en los años que llevo trabajando en el Globe’, destaca.
La directora resume el espíritu del proyecto como un puente cultural entre España y el Reino Unido. ‘Creo que es bonito traer una parte de la cultura española y el corazón de España a Inglaterra: esa sangre, ese fuego y esa valentía’, concluye.





