La Comunitat Valenciana ha encadenado ya seis oleadas intensas de aire sahariano desde mayo. Esto ha convertido el arranque del verano en un periodo especialmente caluroso. Además, se observan claras anomalías de temperatura en todo el litoral mediterráneo.
El responsable del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, el catedrático Jorge Olcina, ha detallado que la primera de estas intrusiones de aire cálido se ha producido a finales de mayo. Además, desde entonces se han ido sucediendo episodios similares hasta la actual oleada. Esta oleada mantiene los termómetros disparados en gran parte del territorio.
Según ha avanzado el experto, tras la masa de aire sahariano que afecta estos días a la Comunitat Valenciana se espera un nuevo repunte térmico la próxima semana. Será a partir del miércoles. Por tanto, la sensación de calor intenso podría prolongarse de forma casi ininterrumpida más allá de julio.
Verano más caluroso de lo previsto
Olcina ha recordado que las previsiones ya apuntaban a un verano muy caluroso en el Mediterráneo y ha subrayado que esas proyecciones se han cumplido. En sus palabras, ‘se anunciaba un verano muy caluroso y se está cumpliendo’, un diagnóstico que respalda con los valores extremos registrados en numerosos observatorios.
El catedrático ha pronosticado que en el presente mes de julio se van a batir récords de temperatura en muchas zonas del arco mediterráneo. Este escenario se apoya en la reiteración de entradas de aire sahariano muy cálido y seco en niveles medios de la atmósfera. Dichas entradas se han repetido con escaso margen de descanso desde finales de la primavera.
Uno de los factores que más se ha dejado sentir, especialmente en la franja costera, es el aumento de la temperatura del agua del mar. Olcina ha señalado que el Mediterráneo frente a la costa valenciana se sitúa ya en torno a los 29 grados centígrados. En episodios puntuales se han alcanzado los 30 grados.
Estas cifras, poco habituales para estas fechas, tenderán además a consolidarse. El climatólogo ha anticipado que esos 29 o 30 grados se mantendrán de manera sostenida a principios de agosto si no cambia la situación atmosférica.
Más noches ecuatoriales que tropicales
El calentamiento del mar está teniendo un impacto directo en el descanso nocturno de la población. El responsable del Laboratorio de Climatología ha explicado que esta masa de agua tan cálida ejerce un papel fundamental en el tiempo de la franja litoral. Esto ocurre porque devuelve a la atmósfera parte del calor acumulado durante el día.
Como consecuencia, se están registrando cada vez más noches bochornosas, con una humedad elevada y sin apenas refrescar. Olcina ha indicado que en la actualidad se contabilizan más noches ecuatoriales, con temperaturas mínimas por encima de los 25 grados, que noches tropicales. En las noches tropicales, la mínima se mantiene por encima de los 20.
Este tipo de noches dificulta el descanso, aumenta la sensación de agotamiento y agrava el impacto de las olas de calor en personas vulnerables, como mayores, enfermos crónicos y población sin acceso a una climatización adecuada. Además, al no bajar la temperatura nocturna, los edificios y las superficies urbanas acumulan calor día tras día.
De cara a los próximos meses, Olcina ha alertado sobre las posibles consecuencias de este exceso de energía almacenada en el Mediterráneo. En su opinión, ‘se está concentrando mucho calor y calorías en el Mediterráneo de cara al otoño’. Esta situación podría favorecer un ambiente más inestable cuando cambien los patrones atmosféricos.
El climatólogo ha insistido en la necesidad de mantenerse ‘especialmente vigilante a partir de septiembre’ ante la posibilidad de que se generen episodios de alta inestabilidad atmosférica. El mar muy cálido actúa como combustible energético para la formación de nubes de gran desarrollo. Por esta razón, un cambio en la circulación atmosférica podría traducirse en fenómenos más intensos.
Para la ciudadanía de la Comunitat Valenciana, este escenario implica preparar el final del verano con especial atención a los avisos meteorológicos. Es importante considerar tanto nuevas olas de calor como posibles episodios de tiempo severo en el inicio del otoño. Hay que seguir siempre las indicaciones de los servicios oficiales de meteorología y emergencias.





