La Asociación de Comerciantes de los Mercados Municipales de Alicante respalda la modernización de estos espacios, aunque condiciona su apoyo a la nueva ordenanza a la incorporación de varios cambios. La entidad reclama que el texto proteja el comercio tradicional y garantice el correcto funcionamiento de las instalaciones.
La asociación ha aclarado su postura tras las informaciones publicadas sobre el proyecto de modificación de la Ordenanza de los Mercados Municipales. El colectivo confirma que votó a favor de la propuesta durante el Consejo Local de Comercio, pero subraya que ese respaldo no es incondicional.
La entidad sostiene que sus observaciones y modificaciones deben incorporarse antes de la aprobación definitiva de la normativa. Entre sus principales demandas figura la protección de los puestos de alimentación y de los servicios tradicionales frente al crecimiento de la actividad hostelera.
«Queremos mercados modernos, pero seguimos defendiendo que su función principal sea la de mercados de abastos. No queremos un mercado donde únicamente haya hostelería», señala la Asociación de Comerciantes de los Mercados Municipales de Alicante.
El colectivo propone que la ordenanza establezca un porcentaje mínimo de actividad dedicada a la venta de alimentos y servicios tradicionales. Como alternativa, plantea fijar un límite máximo para los negocios hosteleros. El objetivo, según defiende, es mantener el comercio de proximidad como eje de los mercados municipales.
Normas adaptadas a las características de cada mercado
La asociación considera necesario contar con una ordenanza común para todos los mercados de Alicante. Sin embargo, advierte de que cada instalación presenta unas características, necesidades y problemas diferentes.
Por ello, propone que algunos aspectos puedan desarrollarse mediante reglamentos internos específicos. Uno de los ejemplos planteados es la instalación de mesas y sillas en el interior de los mercados.
La entidad considera que esta posibilidad podría autorizarse en Babel, Carolinas o Benalúa. En cambio, rechaza su implantación en el Mercado Central debido a la elevada afluencia de público, las aglomeraciones y las posibles dificultades de convivencia con la actividad comercial cotidiana.
La asociación también acepta que los puestos puedan ofrecer degustaciones, siempre que exista una regulación clara. Esta actividad debería complementar la venta tradicional y no convertir los puestos en establecimientos hosteleros encubiertos.
Entre las condiciones reclamadas figuran la limitación de días y horarios, la fijación de un aforo máximo y la obligación de solicitar una autorización administrativa previa. Además, la venta de productos debería continuar como actividad principal del negocio.
Mayor flexibilidad en los traspasos
Otra de las propuestas afecta al régimen de transmisión de las concesiones. El proyecto limita los traspasos de los nuevos puestos durante sus dos primeros años de actividad.
La asociación pide flexibilizar esta restricción cuando el proyecto empresarial no resulte viable. A su juicio, mantener la prohibición podría obligar a los concesionarios a continuar con negocios insostenibles o provocar el cierre de puestos que no pueden traspasarse.
El colectivo también reclama más medios humanos y materiales para garantizar el cumplimiento efectivo de la ordenanza. Entre sus peticiones figura aumentar el personal municipal dedicado a las tareas de inspección y control.
Asimismo, solicita una mayor presencia de la Policía Local, especialmente durante los sábados, festivos y jornadas con una elevada afluencia de público. También propone reforzar los equipos de mantenimiento para atender con rapidez las incidencias y desperfectos.
La asociación insiste en que comparte el objetivo de modernizar los mercados y hacerlos más atractivos. No obstante, considera imprescindible alcanzar un consenso que proteja la viabilidad de los comerciantes y permita la convivencia equilibrada de los diferentes usos.
El voto favorable de la entidad responde, según explica, a su voluntad de avanzar hacia unos mercados más competitivos y adaptados a las nuevas demandas de los consumidores. Ese apoyo dependerá de que sus propuestas queden recogidas en el texto definitivo.







